Nidia Ruiz López [email protected]
Daniel Ortega, candidato a la Presidencia por el Frente Sandinista, aprovechó un encuentro con el sector empresarial para plantear que los cargos de Superintendente de Administración de Pensiones, presidente del Banco Central y su Junta Directiva, sean electos por ternas que envíe el sector empresarial.
“Pienso que solamente dando pasos firmes en esa dirección es que vamos a demostrar de verdad que estamos dispuestos a luchar contra la corrupción, fortalecer la credibilidad en las instituciones que están por el suelo, rescatar a Nicaragua para entonces crear las condiciones mínimas que nos permitan convertir en una realidad esto que hoy parece un sueño”, indicó el candidato sandinista.
Según Ortega, en el Parlamento ya existen propuestas de candidatos a la Superintendencia. En varios medios se ha mencionado como candidatos a Martín Aguado, actual director del Inss, y a Gilberto Wong, secretario de la Corporación de Zonas Francas, entre otros.
UN LLAMADO
Pero, además, el candidato aprovechó para hacer un llamado a los empresarios a no utilizar el mensaje del miedo, de que si gana el Frente se va la inversión. Según el candidato, este mensaje atenta contra los mismos empresarios.
Indicó que esos mensajes ponen barreras para que el país dé saltos para pensar como nación.
“No se dan cuenta de que están atentando contra sus propios intereses. Si aquí se produce una fuga de capital, ¿quién va a perder? Los pobres no van a perder más de lo que han perdido”, manifestó Ortega.
El candidato sandinista reconoció que producto de la globalización que se vive ahora, ya no es posible mantener la propuesta de los 80 que priorizaba a los pobres y dejaba en un segundo plano a los ricos.
VER AL FUTURO
En su exposición, señaló que el pasado no se debe de olvidar, sino hay que verlo para construir y no para la confrontación y destrucción.
Ortega explicó que se debe partir de una realidad, y es que quienes están en el país son los que han aceptado y admitido un proceso democrático.
“No podemos dividirnos en demócratas y no demócratas, así que apostamos por la democracia desde el mismo momento que ya en el 87 se aprobó una Constitución que establecía elecciones, y elecciones tuvimos en el 90, y desde el momento en que reconocimos esos resultados electorales, en la misma madrugada sin que hubiesen resultados oficiales del Consejo Supremo Electoral”, explicó el candidato sandinista.