- Meteorólogos dicen que por lo menos no dará señales en lo que queda del año
Benjamín Blanco [email protected]
“Es poco probable que un evento de “El Niño” se desarrolle en el resto del año 2001 en la región centroamericana”, señala una de las conclusiones a las que llegó un grupo de meteorólogos, climatólogos e hidrólogos de esta región, reunidos a finales del pasado mes en El Salvador.
San Salvador fue la sede del Segundo Foro Regional del Clima 2001, realizado con el apoyo financiero del Centro de Coordinación para la Prevención de Desastres en América Central (Cepredenac), de la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera (NOAA) y la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID).
En Nicaragua, el fenómeno climático de “El Niño” está ligado al establecimiento de prolongadas sequías, debido a un incremento en la temperatura de la superficie del mar, en el Océano Pacífico, que inhibe la formación de sistemas generadores de lluvias.
Tras analizar en el foro las condiciones atmosféricas y oceánicas que prevalecieron durante el trimestre de junio a agosto de 2001, los pronósticos de la actividad de huracanes, las variaciones en los campos de presión en los océanos del Pacífico Sur y Atlántico, los registros históricos de lluvias de los diferentes países, entre otros elementos, se elaboró la perspectiva del clima en Centroamérica para el trimestre de septiembre a noviembre de 2001.
Para lo que resta del período lluvioso, los expertos señalan que existe la posibilidad de que alguno de los huracanes de esta temporada aporte lluvias a la región durante los meses de septiembre y octubre. El período de huracanes en el Océano Atlántico se pronostica ligeramente por encima de lo normal.
LLEGADA DE “EL NIÑO” AUN EN VEREMOS
Según Milagros Castro, Responsable de la Oficina de Meteorología Sinóptica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), ni los más grandes servicios de meteorología de los Estados Unidos tienen los medios tecnológicos necesarios para detectar en qué fecha ocurrirá un “evento Niño”.
“Es por eso que los estudios constantes del océano y la atmósfera son dos elementos fundamentales para ir midiendo el comportamiento del clima y detectar los cambios a tiempo”, señaló Castro.
SEPTIEMBRE TRAE FUERTE ACTIVIDAD CICLONICA
– Hasta la fecha, el 50 por ciento de la lista de tormentas y huracanes pronosticados para esta temporada, tanto del Atlántico como del Pacífico, se ha cumplido, lo cual es considerado normal.
– “Septiembre es el mes en el que se forma mayor cantidad de huracanes de la temporada, aunque en Nicaragua estadísticamente las mayores afectaciones por huracanes han sido en el mes octubre”, señaló Milagros Castro, Responsable de la Oficina de Meteorología Sinóptica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
– Actualmente en el Océano Pacífico está la tormenta Gil, y hasta ayer se disipó el huracán Flossie. Ambos fenómenos afectaron el estado de Hawai en Estados Unidos, mientras en el Océano Atlántico está la tormenta Erin, la cual es muy probable que en las próximas horas se convierta en huracán y enrumbe con dirección a Puerto Rico y las Antillas Mayores.
– “Sin embargo, ninguno de estos sistemas ha afectado ni estará afectando directa ni indirectamente a Nicaragua”, afirmó Castro.