Un perito de la Policía Nacional muestra a Manuel de Jesús Merlo los resultados de la prueba de campo efectuada sobre la sustancia que encontraron en su casa. LA PRENSA/J.I. ROSALES.

Brigada antidrogas “visita” el Hialeah

Principal sospechoso se declara consumidor Juan Ignacio Rosales [email protected] Manuel de Jesús Merlo se encuentra en las manos de la justicia, luego que la brigada especial antinarcóticos en un rápido operativo realizado en su casa de habitación, dijera haberle encontrado piedras de crack escondidas en una gorra vieja. Merlo habita en al Barrio Hialeah, de […]

  • Principal sospechoso se declara consumidor

Juan Ignacio Rosales [email protected]

Manuel de Jesús Merlo se encuentra en las manos de la justicia, luego que la brigada especial antinarcóticos en un rápido operativo realizado en su casa de habitación, dijera haberle encontrado piedras de crack escondidas en una gorra vieja.

Merlo habita en al Barrio Hialeah, de la entrada principal seis cuadras abajo, dos cuadras al sur, una abajo, una cuadra al sur. Sus vecinos se han quejado ante la Policía, porque, supuestamente, en esa casa vendían drogas a toda hora.

QUEJA VECINAL

Los denunciantes aseguraron que la casa de Merlo era utilizada por usuarios que llegaban a consumir droga comprada ahí o en otro lugar.

Asimismo, dijeron a las autoridades que muchos ladrones merodean el sector para asaltar a los habitantes y vender lo robado para comprar “crack”.

Destacaron que algunos de los hijos de los vecinos del sector habían sido atrapados por la adición que genera el consumo de esta droga, lo que los impulsa a robar en sus casas para poder fumar piedras de crack, las que se cotizan en 5, 10 y 15 córdobas.

CONTRADICCIONES

– El quiebre se realizó a eso de las 11:30 de la mañana de ayer con una orden judicial, y apoyo de la Procuradora Auxiliar Penal, Ana Patricia Izquierdo.

– Los miembros de la Brigada Especial Antinarcóticos, dijeron que Merlo les aseguró que no consumía ni vendía drogas, pero cuando le encontraron la droga aparentemente lista para la venta, explicó que era de su consumo.

– Dijo que su último trabajo fue como taxista y que tenía dos meses de no trabajar. Cabe destacar que en la casa estaban seis niños, tres adolescentes, una joven y una adulta mayor.  

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