Un especialista considera que el Estado debe comprometerse más a apoyar al sector de la mediana, pequeña y microempresa. LA PRENSA/ARCHIVO.

Mipymes están desatendidas por el Estado

Según plantea funcionario de Promicro, este sector se haya “deprimido” Martha Danelia Corea [email protected] Para Jorge Arroyo, director del Proyecto Centroamericano de Apoyo a Programas de Microempresa de la Organización Internacional del Trabajo (Promicro/OIT), el sector de las Micros, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes) de Nicaragua, se encuentra “muy deprimido, en una muy mala situación […]

  • Según plantea funcionario de Promicro, este sector se haya “deprimido”

Martha Danelia Corea [email protected]

Para Jorge Arroyo, director del Proyecto Centroamericano de Apoyo a Programas de Microempresa de la Organización Internacional del Trabajo (Promicro/OIT), el sector de las Micros, Pequeñas y Medianas Empresas (Mipymes) de Nicaragua, se encuentra “muy deprimido, en una muy mala situación y con mucha necesidad de atención por parte del Estado, principalmente, más que de la cooperación”.

“Está deprimido, pobre, en situación muy precaria en términos de sus ingresos, condición de trabajo y en términos de su productividad, es el sector de menos productividad”, declaró Arroyo.

A su juicio, esta situación obedece, básicamente, al problema de la economía del país. “Se trata de una economía deprimida, por lo tanto (las Mipymes) es un sector deprimido, la principal causa es ésa”, agregó.

Razón por la que considera que el Estado tendría que comprometerse a apoyar más fuerte a este sector y, a la vez, implementar las Políticas de Fomentos a las Pymes, presentadas en días pasados por el Instituto Nicaragüense de Apoyo a la Pequeña y Mediana Empresa (Inpyme).

“Sugiero seguir adelante con esta estrategia, implementarla desde ya y con una intervención muy grande del Estado, facilitando condiciones para que esas unidades económicas puedan funcionar bien, eso es esencial; luego está una serie de programas que pueden poner en marcha como las compras estatales, la descentralización de servicios públicos; que haya una alianza, en el caso de Nicaragua muy requerida, entre todo lo que es la producción agrícola con la industrial, y eso es algo que el Estado puede alentar y promover muy adecuadamente”, recomendó.

GOBIERNO Y POLITICAS DE FOMENTO

Recientemente el gobierno oficializó las Políticas de Fomento a las Pymes, donde plantea, de manera integral, recomendaciones en áreas de información y capacitación, organización y asistencia técnica, marco regulatorio, mecanismo de financiamiento y promoción del conocimiento, la tecnología, innovación y calidad para impulsar un modelo económico basado en la modernización y competitividad del sector.

Leonardo Centeno, director Ejecutivo del Inpyme, indicó que para llevar a cabo los programas que contemplan las Políticas de Fomento, se coordinarán todas las instituciones del Estado con “el fin de no duplicar esfuerzos”. Fue con ese objetivo que el pasado viernes se realizó un taller donde se presentó el documento a funcionarios de gobierno.

Según el documento, “como resultado de medidas proteccionistas, que no crearon un entorno competitivo adecuado para el desarrollo empresarial, desde los años 80 en Nicaragua, el sector Pymes se encuentra estancado financiera y tecnológicamente. Es un sector que en general no ha podido desarrollarse a la misma velocidad con que lo ha efectuado el sector comercial y de servicios, así como algunas actividades de la gran industria”.

De acuerdo con el documento, en el país existen un total de 153,319 Mipymes, las cuales emplean a 195,184 trabajadores.

ESTRATEGIA VIABLE

– Para Jorge Arroyo, director del Proyecto Centroamericano de Apoyo a Programas de Microempresa de la Organización Internacional del Trabajo (Promicro/OIT), la Política de Fomento a las Pymes, oficializada recientemente por el gobierno, “nos parece sumamente importante dado que la pequeña, micro y mediana empresa representa un porcentaje muy elevado del empleo de Nicaragua, por otro lado, representa más del 98 por ciento de las unidades económicas de Nicaragua”.

– “Entonces, cualquier esfuerzo orientado a mejorar la situación de esas unidades económicas, siempre es importante y necesario”, agregó Arroyo.

– Consideró que los programas de la política, más que viables, son indispensables porque, de lo contrario, se estaría desatendiendo a un porcentaje muy elevado de la población de Nicaragua.

– “El problema tiene que ver más bien, con la viabilidad de las unidades económicas, la mayor parte de esas unidades económicas, no son unidades económicas con potenciales crecimientos y, en consecuencia, no tiene una viabilidad bien definida, en algunos casos, no tienen ninguna viabilidad porque son unidades económicas de los pobres, de los más pobres, sin embargo, hay grupo de micros, pequeñas y medianas empresas que sí tienen una enorme potencialidad y, en esa medida, una buena viabilidad”, comentó.  

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