Rosa Argentina [email protected]
Maldito el hombre que confía en otro hombre, dice la palabra de Dios, y en la actualidad vemos que se cumple su palabra, no se puede confiar en nadie en este tiempo, casi nadie lucha realmente por el más pobre, sólo se busca el lucro personal, y ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el oro del mundo, si pierde su alma?
Debemos hacer un alto en nuestras vidas y apegarnos a los únicos mandatos que pueden hacer cambiar al hombre y quitar de la mentalidad el incansable deseo de tener cada día más, porque hay algo muy seguro y es la presencia de cada uno de nosotros ante el justo juez, pero eso sólo se logra con una conversión de mente y corazón, pero verdadera, no siendo religiosos ni yendo a misa a llenar un espacio, sino ser cristianos de verdad, leyendo la palabra de Dios, sin tener que cambiarnos de religión, pues Dios no es religión, es verdad, es AMOR.
Se debe orar al despertar, en el transcurso del día y al acostarnos, sólo así, nuestras manos y mentes pueden estar seguras, poniendo nuestros proyectos en manos del único Maestro.
Ojalá este mensaje les sirva y no lo tomen como aburrido, porque la moda sólo nos habla de noticias, de hambre, de suicidios, de rivalidades, pero nadie habla del porqué ocurren estas cosas… debemos escudriñar las escrituras, ahí está todo lo que queremos saber, la desobediencia nos ha llevado a todo esto, nos falta amor, respeto entre hermanos, entre líderes de partidos, porque hace falta eso todos nos odiamos, no valoramos las cualidades del otro y eso nos origina maldiciones a nuestras familias y a toda la sociedad.