Vanessa Loaiza N.Redactora de La Nación
Mientras los representantes sindicales afinan sus armas para denunciar al país por las violaciones a las libertades gremiales en el sector privado, los empresarios y el Gobierno se muestran tranquilos.
La próxima semana llegará al país una comisión técnica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que analizará las condiciones laborales de los trabajadores costarricenses.
El grupo de especialistas viene a pedido del Gobierno, para que brinde asesoría en el tema de las negociaciones colectivas.
Sin embargo, los sindicatos aprovecharán la visita para plantearle a la OIT una extensa lista de críticas al sistema.
Según el abogado de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), Mauricio Castro, se presentarán en la mesa tres temas primordiales: el derecho a la sindicalización, la negociación colectiva y el ejercicio de la huelga.
Además, se plantearán otros aspectos, como la explotación de los trabajadores bananeros y de la estiba.
La visita se da casi tres meses después de que el ministro de Trabajo, Bernardo Benavides, defendió al país en Ginebra, Suiza, ante la Comisión de Normas de la citada organización.
Aunque este órgano no emitió ningún fallo, sí recomendó que varios expertos analizaran los avances en materia de negociaciones colectivas en el país.
Este tipo de acuerdo obrero-patronal ofrece una serie de garantías extraordinarias para los trabajadores, como becas, incentivos y licencias sindicales.
MAR EN CALMA
Aunque la OIT no es un tribunal de juicio internacional, sí emitirá un informe sobre su visita. Tanto el Gobierno, como los empresarios están tranquilos.
Bernardo Benavides alegó que su despacho le entregará a los técnicos de la entidad toda la documentación que regula las negociaciones colectivas.
De igual forma, el director ejecutivo de la Unión de Cámaras, Álvaro Ramírez, aseguró que los expertos podrán comprobar que la realidad del país en materia laboral “no es como la pintan los sindicatos”.
También descartó que las recomendaciones de la OIT favorezcan a los sindicatos en el otro proceso que se sigue contra el país ante el Consejero Comercial de los Estados Unidos.
En junio, cuatro sindicatos nacionales y uno estadounidense solicitaron ante esta dependencia del gobierno norteamericano que Costa Rica fuera excluida de la lista de beneficiarios de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe y del Sistema General de Preferencias, que permiten vender a los EE.UU. productos sin impuestos.
Sobre este último punto, el representante comercial no ha resuelto si acogerá la demanda sindical para estudio o la desechará.
El presidente del movimiento Solidarista, Enrique Acosta, manifestó su preocupación sobre esta demanda, pues esto significaría el despido de miles de trabajadores.
Tanto Acosta como el director ejecutivo de la Cámara de Comercio, Eugenio Pignataro, coinciden en que esta actitud de los sindicatos los desprestigia como gremio.