Ben Affleck libera una batalla secreta

Ben Affleck se destacaba por ser un soltero parrandero con un insaciable apetito por el buen licor, el juego y los cigarrillos. En 1998, el joven actor confesó que cuando tenía tentaciones, era difícil mantener el control y establecer el límite. “De pronto, se me antojaba tomar mi motocicleta e ir a algún lugar o […]

Ben Affleck se destacaba por ser un soltero parrandero con un insaciable apetito por el buen licor, el juego y los cigarrillos. En 1998, el joven actor confesó que cuando tenía tentaciones, era difícil mantener el control y establecer el límite. “De pronto, se me antojaba tomar mi motocicleta e ir a algún lugar o emborracharme y hacer algo estúpido”, dijo Affleck. “Soy muy malo para moderarme”, confesó.

“Tengo mucha tendencia alcohólica en mi familia, pero parece que he sido el que más se ha enfrascado en ese vicio”, dijo. Eso ya no parece ser verdad. El tres de agosto, el vocero de Affleck anunció que el joven actor de 28 años se había registrado por un mes en una clínica de rehabilitación llamada Promesas en Malibú, California, para tratar el problema del alcoholismo.

“Ben está consciente y es un hombre astuto que ha decidido vivir la vida sin alcohol”, dijo su publicista, David Pullick. “Ha decidido buscar ayuda profesional y está comprometido a tomar la vía de una vida más sana”.

Una fuente cercana al actor le comentó a US Weekly que sus amigos sostuvieron una buena conversación con Affleck, el 29 de julio, con la intención de ayudarlo. Este grupo, donde no se incluía al viejo amigo de Ben, Matt Damon, le dijeron a Affleck que pensaban que él sufría de alcoholismo; que se podía empeorar cada vez más y que él debía recibir ayuda inmediatamente.

Affleck los escuchó y luego se internó voluntariamente en la clínica antes mencionada. En ella han atendido a personajes como la comediante Paula Pound-Stone, quien ha admitido tener problemas de alcoholismo y mala conducta.

Desde que filmó Pearl Harbor, una película que se esperaba transformaría a Affleck en una importante estrella de acción, las cosas no han marchado nada fácil para el actor. Este verano los comentarios sobre el filme no fueron favorables, y la taquilla no rebasó las expectativas previstas. Quienes lo conocen veían en Ben Affleck a un actor pálido y exhausto.

Tal como lo ha admitido, Affleck ha luchado para surgir y transformarse de un simple actor a un hombre importante. En octubre del año pasado, dijo que se sintió tentado a interpretar el papel de un ejecutivo de publicidad alcohólico frente a su ex novia, Gwyneth Paltrow, en Bounce, en parte por su propia experiencia. “Me he involucrado en situaciones muy difíciles en mi vida donde todo parecía estar sin control”. Mi vida cambió tan rápido que perdí todo sentido de quién era”, confesó Ben.

Su pasado en medio de las drogas y el alcohol

Affleck ha recorrido un largo trecho de su juventud en medio del alcohol. Tenía 11 años cuando su madre, Chris Affleck, una profesora de secundaria, se divorció de su padre, Tim Affleck, un conserje de la Universidad de Harvard.

Tim, quien también libró una batalla en contra del alcoholismo, considera que fue su propio ejemplo lo que indujo a sus hijos, Ben y su hermano menor, Casey, a salir de este mal.

Su madre le permitía a él y sus amigos tomar cervezas en el sótano de la casa, “la idea de permitirnos hacer eso, era asegurarse de que estuviéramos en casa”, dijo el actor.

Cuando se convirtió en una estrella, Affleck ya había dejado de fumar marihuana, pero no de consumir alcohol. Su amor por las cervezas es algo legendario.

En el aspecto sentimental, las mujeres se han convertido en pilares de esta vida desordenada. Empezó a salir con Paltrow justo después de terminar con el amor de su vida, Cheyenne Rothman, en 1997, pero se separaron un año más tarde, pese a que hubo rumores de una reconciliación por el estreno de la película Bounce.

Los que están cerca de él se sienten felices porque él declaró que ya ha dejado la parranda. Pasó su cumpleaños, el pasado 15 de agosto, en la clínica de rehabilitación.

“Quizás está haciendo un esfuerzo por dejar atrás el brote que hizo explotar un problema, del que se espera salga ileso. Y esto es fácil de entender, pues cualquiera enloquecería por tener tanta presión del público y la mirada del mundo sobre uno”, agregan sus allegados.

¿Cómo es la clínica donde se recupera?

“Promesas” es una clínica ubicada en Malibú, California, en medio de un cielo costero donde viven muchas de las estrellas de Hollywood. Queda al oeste del centro de Los Ángeles. Es uno de los destinos más populares para las estrellas que están luchando contra las drogas o el alcohol. Ahí también se encuentra recluida Paula Poundstone, mientras Charlie Sheen, Matthew Perry y Christian Slater han completado el programa de esta institución clínica, que se basa en el enfoque de doce pasos de los AA.

Más que un centro de rehabilitación, “Promesas” es mas bien una residencia lujosa. Tiene capacidad para albergar a quince residentes. Los huéspedes permanecen ya sea en una mansión o en una casa separada en los altos de una montaña con vistas al Océano Pacífico. Todos tienen una habitación privada y cocineros de calidad que preparan comida por pedido. Los residentes se levantan a las 7:00 a.m., hacen grupos de meditación, desayunan y van al gimnasio. Luego, tienen grupos de terapia, una sesión en la mañana y dos en la tarde. Además, cada paciente tiene sesiones de terapias individuales.

Lo que hay detrás del dolor

Confesiones de celebridades que lucharon contra el alcohol y las drogas:

– Elizabeth Taylor

“Estar sobria es la única manera de permanecer viva. Tuve que ser muy dura conmigo misma para enfrentar el problema del alcohol”.

– Tom Arnold

“La mayoría de los adictos a las drogas y el alcoholismo tienen muy poca autoestima y un gran ego”.

– Melanie Grifith

“He sido capaz de huir del dolor producido por los analgésicos. El dolor es muy fuerte, pero lo estoy superando, aunque no es tan malo como los analgésicos”.

– Charlie Sheen

“La vergüenza te golpea, el remordimiento y la pena. Estos son los sentimientos con los que no quisieras lidiar”.

– Robert Downey Jr.

“Siento un inmenso sentido del desperdicio del tiempo y de mi vida y el arrepentimiento por el peligro que me causé a mí mismo y también a mucha gente a quien le importo”.

– Matthew Perry

“La vida llegó a un punto donde me enfermaba si no tomaba la pastilla. Eso me asustó”.

– Kelsey Grammer

“Fue fácil caer en el abismo de las drogas. Sentía aversión de mí mismo”.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí