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Después de cinco años de que el señor Arnoldo Alemán se ha desempeñado como el Presidente de Nicaragua, podemos hacer un recuento de los daños causados durante su administración a la nación nicaragüense.
Revivió al sandinismo ortodoxo, pactando con su dirigente Daniel Ortega.
Destruyó las instituciones que habían surgido poco a poco desde 1990 después de un sistema totalitario diseñado por el marxismo internacional implantado por los comandantes sandinistas, al mandar a preguntar personalmente a la Corte Suprema de Justicia si debía declarar sus bienes o no a la Contraloría General de la República.
¿Qué les parece? dando ejemplo de su desprecio por las instituciones del país y mandando a encerrar posteriormente al Contralor, quien buscando una oportunidad para vengarse se ha aliado con los que tarde o temprano le pasarán la cuenta a don Arnoldo y es el mejor señuelo del sandinismo en Nicaragua que casi en su totalidad desea que Arnoldo sea castigado fuertemente, todo mundo se queda viendo el asta de la bandera que está enfrente de la nueva Casa Presidencial, haciéndose ilusiones malsanas.
Fundó la cultura de la coima, de los megasalarios, de la negociación de la Justicia, del raterismo consuetudinario en la cosa pública apapachado por la inmensa macrocorrupción de los grandes, del dame y te doy, de los arreglos caudillescos con los intereses nacionales, del tráfico de influencias, de la clase de sangre azul, de las comilonas justificadas a costillas del erario, del bisne institucionalizado al margen de los grandes intereses nacionales.
En pocas palabras Alemán convirtió a Nicaragua apenas en cinco años en el granero de la corrupción interoceánica en América, regando semillas de feroces pirañas que sólo comen dólares y que el pueblo deberá fumigar rápidamente antes de que se convierta en plaga.
Finalmente por lo que merece el Oscar, Alemán, es por habernos hecho de nuevo tan débiles y frágiles ante las mismas economías vecinas que van pujantes viento en popa, al alejar de nuevo de Nicaragua la inversión extranjera que tanto requiere nuestro país para generar empleos, no fabricamos más que hamacas, todas las grandes fábricas e industrias están en los países vecinos que nos traen pisándonos los talones para despojarnos de todo cuanto nos dejemos y quienes tratan a nuestros compatriotas como venidos de las tribus más atrasadas de África, sólo falta que nos pongan a la venta en plazas públicas, ¿merecemos esto?