- Policía recibe denuncias sobre delincuentes comunes que extorsionan a madereros a nombre del FUAC
Heberto Jarquín – [email protected]
SIUNA.- Tropas del Destacamento Militar del Norte, que tienen su base en la comunidad de “Shasa”, 55 kilómetros al noreste de Rosita, iniciaron un operativo de persecución, a los remanentes del Frente Unido Andrés Castro (FUAC), que el lunes 27 quemaron cuatro tractores de la empresa maderera “Amerinica”, en el lugar conocido como “Sukua-Greytown”.
La jefatura del Ejército en la Región Autónoma del Atlántico Norte, informó que la operación de persecución es dirigida por el capitán Paulino Luna, y que todavía no hay resultados sobre la cuantificación de los daños provocados a la empresa maderera. Tampoco se ha determinado cuáles fueron los móviles del acto terrorista.
El jefe de la Policía en Rosita, capitán Carlos Malespín, dijo a LA PRENSA, que los cabecillas del FUAC, Domingo Quintero alias “Tinieblas”, Juan Manuel Mendoza, mejor conocido como “Pomares”, tienen su base de operaciones en las zonas del Río Kukalaya, Greytown, Rarawas, Sukua, Unawas y Cerro Bolivia, por lo que se presume que fueron ellos los que sabotearon el campamento maderero.
Al mismo tiempo, informó que la Policía del Triángulo Minero tiene múltiples denuncias sobre el caso de delincuentes comunes que extorsionan a los madereros, ganaderos y campesinos, haciéndose pasar como miembros del FUAC.
TEMEN POR COMICIOS
Juan Carlos Ruiz, presidente del Consejo Electoral Municipal de Rosita, externó su preocupación por la reaparición de los grupos armados en el Triángulo Minero, “hasta el momento, la campaña electoral de los partidos políticos, PLC, FSLN, PC, Partido del Movimiento de Unidad Costeña (Pamuc), Partido Indigenista Multiétnico (PIM) y Yatama, ha transcurrido normalmente, y por eso nos preocupa que el proceso pueda ser afectado por las bandas armadas. Confiamos en que el Ejército y la Policía van a restablecer el orden antes que concluya el período electoral”.
EXPECTACION EN LAS MINAS
El comerciante Mario Pérez Hernández, que tiene una pulpería de abarrotes en Rosita, manifestó que las acciones armadas de los remanentes del FUAC perjudican la actividad económica en el Triángulo Minero, “las ventas están malas, el comercio se encuentra en ruinas, y un ambiente de inestabilidad lo pondría en peores condiciones”.
Víctor Ruiz Obregón, inspector forestal, de la Alcaldía de Rosita, afirmó que unas diez familias de la comarca de “Sukua-Greytown”, abandonaron sus viviendas y se trasladaron a la comunidad de “Shasa”, por temor a caer en un fuego cruzado, entre los remanentes del FUAC y el Ejército de Nicaragua. “Lo mismo podría pasar con habitantes de Rarawas, Unawas, El Camarón y otras comarcas, donde la gente ha expresado temor de que se produzcan combates en esos lugares”, concluyó.