Más de 100 mil fusiles de guerra en manos de rearmados fueron recuperados por las Brigadas Especiales de Desarme (BED) en los primeros años del gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro. LA PRENSA/ARCHIVO.

Recontras, recompas y revueltos

Fabián [email protected] El origen de los grupos armados tiene que estudiarse desde la composición de los ejércitos que se enfrentaron en la década de los ochenta, por un lado, la Resistencia Nicaragüense, con una base casi totalmente campesina, y, por otro, el Ejército, cuyos miembros eran básicamente urbanos. El ex jefe del Ejército, general Joaquín […]

Fabián [email protected]

El origen de los grupos armados tiene que estudiarse desde la composición de los ejércitos que se enfrentaron en la década de los ochenta, por un lado, la Resistencia Nicaragüense, con una base casi totalmente campesina, y, por otro, el Ejército, cuyos miembros eran básicamente urbanos.

El ex jefe del Ejército, general Joaquín Cuadra, dice que los primeros grupos de “recompas” nacen de cooperativas de autodefensa que se arman para defenderse de los grupos “recontras”, ante el vacío de autoridad que quedó en la posguerra.

Salvador Talavera, ex dirigente del Frente Norte 3-80, dice sin embargo que los grupos de “recompas” fueron creados por el Ejército como grupos paramilitares que podrían efectuar acciones que por la vigilancia que hay sobre los Derechos Humanos no podía realizar oficialmente el Ejército.

Cuadra niega que hayan patrocinado alguna vez grupos recontras, y dice que si éstos se enfrentaron en algún momento fueron “combates marginales. Es más, no recuerdo que haya habido combate alguno”, dice, y recuerda cómo los rearmados de ambos bandos terminaron en varias ocasiones haciendo demandas comunes, cuando se les empezó a llamar los “revueltos”.

La socióloga Angélica Fauné cree que el Ejército pudo haber creado algunos grupos “recompas”, pero dice sentirse en “la obligación de llamar la atención sobre que no todos los grupos de recompas surgen por una táctica del Ejército. En este caso, el FUAC es el mejor ejemplo. El origen del FUAC es de “bandoleros sociales”. Este grupo inicia, yo diría, con gran sentido de clase, y considera que el Ejército se ha aburguesado. Ellos se van a Siuna porque hay un terreno virgen para empezar una lucha social, y hacen su base social con muchas de las que eran cooperativas de autodefensa”.

“El enemigo principal para el FUAC cuando surge era el Ejército. Y lo están combatiendo, más que por sus políticas militares por un problema de clase. Ellos consideran que están tomando la bandera de la burguesía, son muy marxistas en este análisis”.

EL PAPEL DEL CURA

Para la socióloga Angélica Fauné, la política militar fue “lo más errático” para eliminar los grupos de irregulares de armados.

Aparentemente tuvo éxito (le hacemos notar).

– “Pero es de mentira, la pacificación tiene que restaurar el tejido social en el campo. ¿Cuáles son los valores que tiene la sociedad? ¿En qué creer? ¿A quién respetás? Adentro de la capilla es el único lugar donde vos no te matás. La capilla es el único lugar al que llega el campesino y deja su machete, su arma fuera. El resto es tierra de nadie”.

Entonces, ¿qué hacer?

– “Tiene que haber un orden social. Tiene que ser un gran acuerdo de todos los actores. ¿Quién es la autoridad? La gente no tiene más autoridad que la fuerza. La Iglesia tiene un gran papel. La gente cree en ese cura. Nunca le ha mentido, nunca le ha engañado”.  

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