- Pese a los esfuerzos del gobierno, las condiciones para el retorno son aún frágiles
- Comenzaron a huir desde diciembre de 1997 ante temor paramilitar
Alejandro Ruiz (Agencias)
MEXICO.- Centenares de campesinos indígenas, perseguidos o desplazados de sus comunidades hace cuatro años por grupos paramilitares, emprendieron un silencioso regreso a sus hogares luego que las autoridades les garantizaron que pueden retornar con seguridad.
Llevando consigo herramientas de labranza, gallinas, perros y niños, los 333 indígenas tzotziles comenzaron al amanecer de ayer una caminata hasta las comunidades de Chenalhó, una población en los altos del estado sudoriental de Chiapas.
“Estamos muy contentos porque vamos a volver a nuestras tierras en la comunidad de Yaxemel”, dijo sonriente Miguel Gómez Guzmán, de 56 años, quien cultiva “maíz y frijoles cuando se puede”, va acompañado de su esposa y sus nueve hijos.
Gómez fue uno de los miles de simpatizantes de la guerrilla zapatista que abandonaron sus comunidades en 1997 ante el temor de ataques de grupos paramilitares apoyados por el gobierno; los cuales se agravaron particularmente después de la masacre de 45 simpatizantes zapatistas en la comunidad de Acteal, en diciembre de 1997.
Algunos grupos paramilitares eran señalados como organizaciones respaldadas por el entonces gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI). No obstante, en una muestra de buena voluntad hacia los rebeldes, el nuevo presidente, Vicente Fox, quien venció al PRI en las elecciones del 2000, cerró bases militares en Chiapas y prometió negociar una solución pacífica al conflicto con el rebelde Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Las autoridades dijeron que los pobladores no tienen ahora nada que temer si regresan a casa. “Hoy, hay más pocos militantes del PRI que antes”, dijo Guzmán. “Se han ido acabando y ya no tenemos tanto miedo a los paramilitares”, agregó.
LA FRAGILIDAD EN LAS GARANTIAS DE SEGURIDAD
El Centro de Derechos Humanos Fray Barlotomé de las Casas, advirtió ayer que las condiciones para el retorno de los desplazados en Chiapas son frágiles y existen pocas garantías de seguridad para los afectados, debido a la presencia de grupos paramilitares en la zona de conflicto.
El consejero de Centro, Gonzalo Ituarte, insistió en que persiste la presencia de grupos armados a los que acusó de haber provocado los desplazamientos al tratar de obligar a la gente de las comunidades a formar grupos contra el EZLN.
UNA ORACION PARA VOLVER A CASA
Además de sus escasas pertenencias, los pobladores llevaban una bandera mexicana y una blanca de la paz, una imagen de la Virgen de Guadalupe y otra de San Pedro, el patrono local.
En el campamento de X’oyep, los desplazados elevaron una oración, junto a sus estandartes religiosos. Y así, emprendieron la marcha en medio de un terreno agreste, montañoso y selvático.
GARANTIAS DEL RETORNO
– El retorno se produce en el marco de un acuerdo de garantías firmado por el gobernador de Chiapas, Pablo Salazar, quien llegó al poder en las elecciones de agosto impulsado por una alianza entre partidos de izquierda y derecha; lo que le permitió desalojar del poder, después de 71 años, al Partido Revolucionario Institucional.
– Porfirio Encino, comisionado del gobierno estatal para los pueblos indios, dijo que se solicitó al Ejército y a la Policía que no realicen movimientos en la zona de Los Altos por la que transitarán los desplazados.
– Así mismo, dijo que se solicitó al Instituto Nacional de Migración que no realice revisión de documentos en la región, pues habrá varios extranjeros invitados como observadores, y la supervisión puede crear tensiones.