Tito Rondó[email protected]
Decíamos ayer que nunca nuestro beis ha estado tan bien, nunca ha estado tan mal, y no sabemos cuándo empezará el próximo campeonato.
Ayer dimos las razones para la incertidumbre sobre la fecha de apertura; hoy vamos a ver lo bien que anda nuestra pelota.
Hay que aclarar que nos referiremos a lo que sucede en el terreno de juego, lo demás es lo malo…
Nunca se ha jugado tan buena pelota como ahora en toda la historia de Nicaragua.
Me refiero a los nicaragüenses; durante la Profesional la liga era mucho más fuerte, pero eso era debido a los importados.
En cuanto a los peloteros, tuvimos a muchos y buenísimos, como Duncan Campbell, Rigo Mena, el Ñato Paredes, Willie Hooker, César Gutiérrez, Mudel Mathews y tantos más. Pero no a docenas de buenos jugadores como hay ahora.
Yo creía que en 1995 se había cumplido un calendario extraordinario, cuando ganamos medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Buenos Aires, ganamos los Juegos del Pacífico, vencimos a Cuba en el Torneo de Sao Paulo, y nos llevamos el bronce en la Copa Intercontinental de Cuba.
Pero resulta que a partir de 1999 aumenta vertiginosamente la calidad del beis internacional con la entrada de los profesionales activos, pero Nicaragua logra mantener su nivel en medio de ese mar de tiburones.
Veamos: previo a los Juegos Panamericanos se le juega de tú a tú a Estados Unidos, y ya en Winnipeg se vence nada menos que a República Dominicana (con seis jugadores con experiencia en Grandes Ligas).
En la inauguración del estadio nuevo en Panamá un par de lanzadores del Campeonato Especial vencen a Cuba C.
Equipos de Grandes Ligas han comenzado a instalar academias en Nicaragua.
Por primera vez desde la Profesional los jugadores que juegan en la Liga Mexicana triple A, y aquí tienen mejores estadísticas en Nicaragua que en México.
El número de errores por juego ha bajado espectacularmente comparando con la pelota de los setenta, los ochenta y la primera mitad de los noventa. Ahí están las estadísticas.
Cuando vienen a jugar aquí peloteros con experiencia en doble A o aun en Grandes Ligas, no pueden rendir a gran nivel cuando enfrentan a nuestros “mañosos”.
Cada vez son más frecuentes las firmas, y lo que es sorprendente, de todo nivel.
Durante el último año beisbolístico se firmaron muchos jovencitos sin experiencia a nivel nacional, como Dennis Gallo y Faran Dometz, por ejemplo.
Se firmaron varios del beis Especial, como Gonzalo López, Winston Alguera y Kenly Chang en el 2000, y Ronald Garth, Armando Hernández y Melvin Garay esta temporada.
Se han firmado a varios muchachos con experiencia muy limitada en Primera División, como Ernesto Garay, Ofilio Castro, Lenín Aragón y Rafael Fletes.
Sin contar a Edgard López y Julio Rivas, 21 nicas jugaron en el Béisbol Organizado. La cifra más alta de la historia. Increíble.