Karla Marenco [email protected]
La cartera de proyectos sociales que planea realizar el candidato del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Enrique Bolaños, si obtiene la silla presidencial, será la continuación de los proyectos que se ejecutan actualmente o el inicio de programas de inversión cuyos fondos están gestionándose en el actual gobierno, de acuerdo a algunos economistas consultados por LA PRENSA.
Según el analista económico José Luis Medal, cualquier partido político que gane las próximas elecciones tendrá que seguir ejecutando los proyectos de arrastre que quedan pendientes del gobierno saliente, y los nuevos proyectos sólo podrán ser ejecutables en el tercero o cuarto año de gobierno para que la población esté clara del asunto.
“Como la situación económica no ha mejorado, se puede concluir que en el futuro esa inversión que está proponiendo (Bolaños) se tiene que financiar con recursos externos”, explicó Medal.
Señaló que es fundamental hacer una proyección del programa del presupuesto de inversiones públicas quinquenal. “Yo trabajé varios años en el gobierno anterior y también en el actual, lo que está haciendo don Enrique es agarrando la cartera de proyectos de arrastre y la cartera de proyectos y de evaluación, es decir lo que se puede invertir en educación, salud y otros proyectos”, apuntó.
Casi todo programa de inversiones públicas que ejecutará el gobierno en los próximos tres años son proyectos de arrastre, proyectos que actualmente están ejecutándose y no han terminado, luego otro 30% son proyectos nuevos que han sido formulados técnicamente y que además ya tienen la gestión de recursos externo.
En el gobierno de Alemán, los proyectos que ejecutaron fueron los que quedaron pendientes del gobierno de doña Violeta Barrios, porque el tiempo que se tarda en la formulación de un proyecto y la gestión de los recursos es de tres años.
Por su parte el economista Néstor Avendaño opina que ningún programa de inversión en el sector social es factible “si no se presenta un perfil del presupuesto de los próximos cinco años, vinculado con el pronóstico de la producción de bienes y servicios —para justificar la recaudación de impuestos—; el balance monetario del país —para justificar el mantenimiento de la estabilidad de precios y el tipo de cambio— y el programa de inversiones públicas con fondos externos”.
Avendaño dijo que la condonación de la deuda externa “no significa un incremento de los flujos de la ayuda internacional, no hay que dejarnos llevar por la ligereza de opiniones de que aquí vendrán más recursos externos porque se está alineando la deuda externa, al contrario yo creo que menos acceso vamos a tener a recursos externos cuando lleguemos al punto de culminación de la iniciativa HIPC”.
“Hay que aclararle al pueblo de Nicaragua que el alivio ya lo hemos tenido prácticamente cuando el Club de París nos dio una moratoria en el pago de la deuda, no pagamos 28 meses, (desde diciembre del 98 hasta febrero de 2001), o sea que el gasto social se incrementó gracias al (huracán) Mitch y ahora será un éxito mantenerlo en esos niveles porque hay que comenzar a pagar”, dijo.
El otro elemento vinculante al anterior, es que de acuerdo a Avendaño, lo que se espera para el próximo año es un recorte de gastos en el presupuesto y no una ampliación de gastos “porque ningún Presidente de Nicaragua, antes de hoy, ha comenzado a hacer algo que estará obligado el próximo: pagar la deuda interna”.