Miguel A. Altamirano G.Residencial Las Mercedes No. 67.
Recientemente leí en LA PRENSA un artículo relacionado sobre los puentes peatonales que fueron colocados en los mercados Huembes e Iván Montenegro. Dicho artículo señalaba que la construcción de dichos puentes era defectuosa, pero lo que más me llamó la atención fue el asunto de la malla que no fue colocada en el marco del puente y la cual ofrece seguridad al usuario especialmente cuando lo atraviesa de lado a lado.
También leí que los constructores alegan que dicha malla no fue contemplada en la contratación y de ser así, debieron haber planteado el riesgo de accidentes por un lado y por el otro lado, el funcionario público correspondiente que suscribió el contrato, parece que no tuvo la visión de la peligrosidad o actuó con lujo de yoquepierdismo sin importarle las vidas de los usuarios de dichos puentes.
Es bien sabido que los nicaragüenses adolecemos mucho de la cultura de la previsión y es sobre eso que quiero hace énfasis. Hasta que las circunstancias ocurren, corremos hasta entonces a tomar las medidas de precaución que debieron haber sido establecidas con anterioridad. Por último hago un vehemente llamado S.O.S. a las autoridades correspondientes para que procedan lo antes posible a colocar la bendita malla alrededor de la estructura de este puente. Piensen en que algún niño se puede soltar de la mano de quien le acompaña y atravesar las hendiduras de su armazón que por cierto son suficientemente amplias para luego caer al vacío o sobre un automóvil o bus, lo que le ocasionaría una muerte instantánea. Lo mismo le podría suceder también a algún adolescente que sea empujado en broma por algún compañero.
Por favor evitemos una tragedia. Dios ha sido benévolo hasta el momento.
Apreciando su gentil atención, me suscribo de usted con todo respeto.