Los Príncipes de Gales: Jóvenes, sexys y reales

El Príncipe William, el abnegado estudiante Puede ser el heredero del trono británico, el cual se ha valorado en un mil millones de dólares y tener la mirada de estrella de cine de su madre, pero en septiembre, el colegio Eton graduará al Príncipe William de Gales, quien comenzará sus estudios en la venerable Universidad […]

El Príncipe William, el abnegado estudiante

Puede ser el heredero del trono británico, el cual se ha valorado en un mil millones de dólares y tener la mirada de estrella de cine de su madre, pero en septiembre, el colegio Eton graduará al Príncipe William de Gales, quien comenzará sus estudios en la venerable Universidad de San Andrews, de Escocia. Ante esa eventualidad, el Príncipe antepone una condición: “que me traten como a un chico normal”, señala.

Por eso, sus compañeros de clase no tendrán que darle la venia cuando se lo encuentren en los pasillos de la universidad.

Mientras duren sus estudios, William ha decidido usar el sobrenombre de Su Real Alteza como una forma de brindarle tributo a su difunta madre, la princesa Diana.

William cumplió 19 años el pasado 21 de junio. La prensa lo ha vinculado con Davina Duckworth-Chad, de 22 años, una debutante de una de las familias más viejas de Gran Bretaña.

Si se cumplen las necesidades de seguridad, el príncipe vivirá en las habitaciones con los otros estudiantes. “Él quiere tomar parte activa en la vida estudiantil”, dice la editora de Majesty Magazine, Ingrid Seward.

Pero quiérase o no, William es ya el hombre más importante en el Alma Máter de San Andrews, desde que el Rey James I estudió en esa universidad en los años 50. Esta universidad, por su parte, se ha convertido en un imán para los espectadores reales, sin mencionar las que podrían ser las Cenicientas de todo el universo.

San Andrews se ha convertido en el nicho de muchas niñas que anhelan ser princesas. La futura compañera de clase de William, Jenny Bond de Edimburgo, Escocia, ha dicho: “obviamente, todo el mundo quiere caerle encima”.

Sin embargo, William no ha tomado en serio ninguna relación, pero en San Andrews, que tiene una buena reputación por ser el cielo de niñas británicas de clase alta, eso está por verse. La lista de candidatas es muy larga, pero la prensa está desesperada porque aún no ha podido averiguar quién es la que le roba el corazón del aclamado príncipe.

Mientras se espera que él diga algo, es probable que William tome total ventaja del escenario de fiesta salvaje que ronda a San Andrews, una ciudad que tiene 25 clubes y sólo una sala de teatro. Los 5,000 estudiantes de la universidad son muy afamados por su buen espíritu fiestero.

En última instancia, su aversión fue un factor importante al escoger a la Universidad de San Andrews. Está lejos de la Calle Fleet de Londres. “Quiere disfrutar su independencia y él siente que saldrá bien sin mucha atención por parte de los medios de comunicación”. Quizás eso sea difícil de lograr, pues los dos más grandes periódicos sensacionalistas, The Sun y The Mirror han establecido sus sedes en San Andrews con el fin de darle “seguimiento” a los rastros del Príncipe.

Para proteger a William de los ojos espías, el Departamento de la Historia del Arte ha protegido el recinto con altas paredes cerca de la universidad. La administración ha prometido que se encargará rápidamente de los estudiantes que se atrevan a vender a los periódicos historias sobre el príncipe.

Y ya a la víspera de su llegada a San Andrews, el príncipe deberá tomar conciencia que muchos residentes de su nueva universidad, están preparados para su llegada: “Estamos cansados de estar escuchando de él”, se quejó un residente local.

El Príncipe Harry, un personaje agresivo

Es posible que la muerte de Diana haya sido el golpe más duro que haya sufrido este joven príncipe. Pero a sus 16 años, el bebé de la familia Real Británica finalmente ha salido de la sombra de su hermano mayor y se ha mostrado tal y como es: un joven encantador, coqueto y travieso.

Finalmente, el Príncipe Harry, a sus 16 años, se está convirtiendo en un joven que comienza a ganar las sonrisas de sus admiradoras. El año pasado, por primera vez, Harry recibió más regalos en el Día de San Valentín que su hermano mayor, William, con quien siempre ha habido una especie de competencia varonil.

En abril pasado, los paparazzi lo agarraron besando a una chica cerca de su colegio, Eton, donde acaba de terminar su cuarto grado de secundaria. Y este mes, lo fotografiaron flirteando con una atractiva rubia en los campos de polo cerca de Highgrove, el Estado de su padre. “A él le encanta pasarla bien y comportarse con un poco de malicia”, dice Ingrid Seward.

Los hermanos tienen una personalidad muy diferente. William, criado desde su nacimiento para ser un rey, siempre ha sido serio, mientras que Harry tiene fama de ser “descomplicado” y “divertido”, “querido” por sus amigos. “Es más que un chico real tradicional”, dice una fuente. “No es demasiado brillante y no es muy sensible”.

Harry es mucho menos sociable que William. Raras veces viaja a Londres; prefiere pasar más tiempo en Highgrove, donde ha sido conocido por querer llevar una vida normal, no muy real. La princesa Diana lo consintió en exceso. Él tenía 12 años cuando ella murió y se dice que ha sido al que más le ha afectado su muerte. Se ha mantenido cerca de su nana, la señora Tiggy Pettifer, quien hizo las veces de mamá con los dos y quien les da apoyo emocional.

“Tiggy ha estado cerca de Harry para darle los besos y abrazos que la princesa ya no les puede dar”, dice un amigo. Es posible que Harry sea tímido, pero también ha heredado el carácter travieso de su madre. A diferencia de su hermano, no es muy estudioso que digamos. Luchó para mantenerse con William en Ludgrove, su colegio de primaria, pero al igual que su hermano, Harry estaba decidido a ir a la academia rigorosa de Eton y pasar un año más en Ludgrove para prepararse.

En Eton, Harry ha superado a su hermano en el campo de los deportes. Es excelente jugador y deportista. “Él es un atleta más natural; algo que creo molesta a William”, dice Seward. También se ha ganado la reputación de travieso, que le servirá en el ejército británico, que se rumora es la carrera que ha escogido Harry.

Y mientras los observadores de la realeza esperan que Harry disfrute de su posición, “él, por su parte, sabe quién es”, dice Seward. “Él disfruta siendo el Príncipe Harry y tener todos los privilegios que esto implica y no tener ninguna otra responsabilidad que la de estudiar”, finaliza Ingrid.

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