Francisco Espinosa, comentó que al cruzar la calle debe esperar hasta que pase el último vehículo, de lo contrario los conductores tratan de atropellarlo.

Tejiendo hamacas en la oscuridad

Francisco Espinoza dijo que el gobierno debería “hacer conciencia de la situación difícil que viven los discapacitados” Valeria González [email protected] A pesar de los tropiezos que ha enfrentado, el optimismo y el deseo de seguir adelante han sido los grandes aliados de Francisco Espinoza, de 65 años, para educar a sus seis hijos y ganarse […]

  • Francisco Espinoza dijo que el gobierno debería “hacer conciencia de la situación difícil que viven los discapacitados”

Valeria González [email protected]

A pesar de los tropiezos que ha enfrentado, el optimismo y el deseo de seguir adelante han sido los grandes aliados de Francisco Espinoza, de 65 años, para educar a sus seis hijos y ganarse el pan con el sudor de su frente.

El criticó el olvido que sufren las personas con discapacidad de parte de los gobiernos encabezados por Arnoldo Alemán y la ex mandataria Violeta Barrios de Chamorro.

El gobierno actual “ha violentado los derechos de los discapacitados”, porque la Ley 202 (relativa a la Equiparación de Oportunidades de las Personas con Discapacidad) se incumple, dijo.

“El presidente de la República debería hacer conciencia de la situación difícil que viven los discapacitados. Él sólo aprobó la ley y no da presupuesto para el cumplimiento de la misma”, sostuvo.

Recordó que uno de los golpes fuertes que recibieron fue durante el gobierno de la señora Violeta Barrios, porque en ese entonces clausuraron el único Centro de rehabilitación que tenían las personas discapacitadas.

En este centro, conocido como “Carlos Fonseca”, capacitaban a los discapacitados en artesanía, carpintería, ebanistería, canto, música y en las labores propias del hogar.

“MORIR EN VIDA”

La desdicha tocó a Espinoza cuando aún era joven. En sus años mozos perdió el ojo izquierdo al golpearse contra un poste de concreto, y hace 15 años una esquirla de granada le afectó el único órgano visual que le quedaba. Ese incidente afectó el resto de su existencia, y para él fue “como morir en vida”.

“Al principio fue duro soportar la burla de la gente que me decía frases hirientes. Ellos decían que me hacía el ciego para pedir limosna y no trabajar, tampoco podía salir solo a la calle, me desesperé mucho”, comentó.

Pero en el valle de sufrimientos que ha padecido, una y otra vez encontró personas de buenos sentimientos que le tendieron la mano, relató.

Logró aceptar su discapacidad gracias a la enseñanza que recibió en el Centro “Carlos Fonseca”, donde aprendió a confeccionar hamacas, y sobre todo porque “llevo a Dios en mi corazón”, expresó.

HEREDA CONOCIMIENTOS

Francisco Espinoza señaló que a sus hijos les ha enseñado el verdadero valor del trabajo. Ellos han aprendido el oficio de hojalatería y zapatería, con lo cual se ganó la vida cuando era joven. Pero sólo su hijo mayor, René, heredó la habilidad para confeccionar hamacas, las cuales logran vender sólo por encargo. “La situación está dura, a veces las personas priorizan otras cosas a comprar una hamaca”, expresó.  

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