Edgard Rodríguez C. [email protected]
De no ser por los destellos de Gonzalo López, cuyas ejecutorias han sido una especie de luz ferviente en medio de la penumbra, este 2001 estaría camino a convertirse en un año terriblemente discreto para las pretensiones pinoleras de alcanzar las Grandes Ligas.
¿Alguien imagino tanto traspié?.. Pensábamos que Marvin Benard iba a explotar y tras su ejemplo, veríamos proyectado hacia su establecimiento definitivo a Vicente Padilla, cuyo talento ha impactado pero en Triple A y no con los Filis en el hit parade.
Aun cuando no se ha dicho taxativamente, los Filis han cuestionado la capacidad táctica del nica, quien parece sobreestimar su poder mientras descuidad la habilidad. En términos objetivos y cronológicos, Padilla retrocedió. El año pasado estaba en un mejor punto.
Para Oswaldo Mairena tampoco ha sido un buen año. ¿Acaso en el 2000 no estaba ahí en Triple A, donde aun permanece?.. Sus números muestran una indiscutible inconsistencia, y obviamente no debe provocar la posibilidad de un ascenso como el año pasado.
A menos que suceda un milagro, debe continuar en las menores. Su caso contiene cierto drama, porque es tanta la escasez de zurdos, que a veces uno piensa que no es necesario ser Sandy Koufax para dar el salto. Sin embargo, su futuro se capta muy difuso.
Peor aún se captan las ilusiones para Juan Muñoz. Su actuación no ha sido discreta y ha mostrado cierta estabilidad, pero quizá necesitaba algo más que eso para estimular a los Cardenales a fijarse en él. Y éste es su último año de contrato con San Luis.
Julio Ráudez inició bien (en Clase A alta) y sin una explicación que evitara suspicacias, fue bajado a Clase A media, donde afectado anímicamente no pudo mantener el ritmo y hasta perdió su puesto en la rotación de abridores. Su año ha sido discreto.
Luz Portobanco tiene cifras sólidas, pero durante un breve ascenso, dio la impresión de que no estaba listo para un circuito más exigente. Pienso que ha cumplido y preserva todo el cúmulo de expectativas que se han tejido en torno a él.
Hasta ahora, el tigre ha sido Gonzalo, más allá de su balance de 5-4, que es flojo. Pero el complemento de sus cifras es espectacular, como las esperanzas cifradas en su futuro.