Edgard Rodríguez C. [email protected]
Los nombres del Cuba “B” no son tan rimbombantes como los de la tropa principal de la Isla. Pero por lo general, hacen el mismo daño a la oposición.
Ya lo comprobamos la noche del miércoles y quizá se repita hoy, cuando la segunda escuadra cubana se mida a la Preselección Nacional de Nicaragua, en el Estadio “José Antonio Huelga” de Sancti Spíritus.
Así que el grado de dificultad para los nicas no está necesariamente mermado. Y agreguen a eso, que por los antillanos va a la colina José Ibar, quien tendrá como rival a Cairo Murillo.
Ibar ha sido una de las pistolas principales del béisbol cubano en los últimos años. Abrió ante Baltimore en el duelo que se efectuó en La Habana y aún conserva su innegable calidad.
Durante la temporada 1997-98, Ibar concluyó con un espectacular récord de 18-2 y 2.28. En la siguiente (1998-99) estuvo mejor. Terminó con 20-2 y 1.51. En ambas lideró en ponches.
Al ataque, el Cuba “B” no presenta tanto nombre conocido por nuestros aficionados, pero ellos forman parte de un proyecto de 48 jugadores que significan el mejor talento de la isla.
Michel Enríquez, Eduardo Paret, Pedro José Rodríguez y Rolando Meriño son quizá los que más suenan, pero hay una serie de figuras que han comenzado a pisar fuerte los terrenos de juego.
Nicaragua espera ofrecer resistencia a través de Cairo, quien parece haberse sacudido el temor que provocó con las dolencias en su brazo durante el Premundial. Hoy sabremos cómo está.
Después de un primer desafío, en el que no metimos ni las manos, se comprobó la importancia de la experiencia en jugadores como Cardoze, Roa y López, quienes mejor lucieron.
Ojalá la sacudida que nos dieron no sea la constante en una serie muy importante para el club pinolero, aun cuando los debates en torno a la conveniencia del momento, van a seguir.