Silencio en Iniser

Durante diez años nadie supervisó a Iniser, y suponen que hay 39 millones de córdobas perdidos Crédito del suegro de Alemán estaba clasificado como “malo” y lo aprovisionaron Gustavo Ortega Campos yJorge Loásiga [email protected] El presidente del Instituto Nicaragüense de Seguros (Iniser), Orlando Chávez, continúa sin responder sobre supuestas irregularidades financieras de esa institución, que […]

  • Durante diez años nadie supervisó
    a Iniser, y suponen que hay 39 millones de córdobas perdidos
  • Crédito del suegro de Alemán
    estaba clasificado como “malo”
    y lo aprovisionaron

Gustavo Ortega Campos yJorge Loásiga [email protected]

El presidente del Instituto Nicaragüense de Seguros (Iniser), Orlando Chávez, continúa sin responder sobre supuestas irregularidades financieras de esa institución, que ayer hizo públicas el contralor Luis Angel Montenegro.

La Superintendencia de Bancos podría revisar las cuentas del Iniser bajo un régimen especial, para indagar la supuesta pérdida de 39 millones de córdobas, debido a malas inversiones y créditos sin garantía.

Fuentes de Iniser, que solicitaron el anonimato, indicaron también que el préstamo otorgado a Antonio Flores Lovo, suegro del presidente Arnoldo Alemán, fue autorizado personalmente por el mandatario.

Martha McCoy, secretaria de Comunicación Social de la Presidencia de la República, aseguró que “el Presidente no puede hacer autorización de préstamos en una entidad como Iniser, él puede recomendar, pero no puede ordenar”.

De acuerdo con las estadísticas de la Superintendencia de Bancos, al 31 de diciembre del 2000, el crédito de Flores, equivalente a un millón 344 mil córdobas, estaba clasificado como “E” (malo) y se ordenó provisionarlo (respaldo ante posible irrecuperabilidad) por la misma cantidad. Según el análisis, el crédito carecía de constancia de la fuente de ingresos personales del deudor; no hubo análisis de capacidad de pago; faltaba el estado de obligación del deudor y no había objeto, ni plan de inversión.

“Las normas indican que en esas condiciones no se puede aprobar un crédito, pero fue aprobado porque la orden salió de Presidencia”, sostuvieron las fuentes.

SIN SUPERVISION

El Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser) no había sido inspeccionado en los últimos 10 años por la Superintendencia de Bancos y otras instituciones financieras, informó una fuente del ente regulador.

“Nunca se había hecho una inspección detallada en Iniser, la única que se ha efectuado concluyó hace tres semanas y duró como un mes, de ahí que se decidió ordenar que se detuvieran las inversiones debido a los problemas que éstas han venido presentando”, aseguró la fuente que pidió el anonimato.

Iniser fue fundado en octubre de 1979 y es la única empresa aseguradora del país en que el Estado posee el 100 por ciento del capital accionario.

En varias ocasiones Iniser ha sido señalado por supuestas irregularidades financieras, en negocios con terceros. Por eso la revisión podría realizarse bajo un régimen especial, como el aplicado a los extintos Banco del Café y Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic).

“El régimen especial lo decidirá el Superintendente de Bancos (Noel Sacasa) la próxima semana, él ahora está fuera del país, pero eso se decidirá entre miércoles y viernes de la próxima semana”, explicó.

NO SABE NADA

El presidente del Consejo Directivo de la Superintendencia de Bancos, Esteban Duque Estrada, dijo que desconoce los detalles de las transacciones que de forma individual haya realizado Iniser. “Hay que ver claramente lo que ocurre y analizar las cifras”, comentó.

«DUDAS RAZONABLES»

– Una inversión que tiene “dudas razonables” para funcionarios de Iniser, es la de casi seis millones de dólares que la entidad invirtió en Bonos de Prenda de la empresa de almacenaje SEMAR, que al final resultaron ser cascarilla de arroz y no café oro, como estipulaban los documentos.

– “Lo que hay que preguntar es si es lícito para Iniser invertir esa cantidad en bonos de prenda de un mismo almacén de depósito”, dijo una fuente anónima.

– El informe también se refiere a que en inspecciones realizadas al 30 de junio de 2000, la Superintendencia de Bancos ordenó provisionar la cantidad de 11 millones 544 mil 651 córdobas, adicionales a otros ya registrados contablemente, para hacer un total de 19 millones 659 mil 186 córdobas.  

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