Silvio Guillou y Reinaldo Aguado.

¿Quién es Guillou?

Karla Marenco L. [email protected] Silvio Antonio Guillou Barberena, quien denunciara ante la Sociedad Interamericana Para los Derechos Humanos (SIP-DH) que existen varias fosas comunes de ex guardias supuestamente asesinados en los primeros años del régimen sandinista en la cárcel que funcionó en la Zona Franca, tiene un amplio récord delictivo, lo que le ha restado […]

Karla Marenco L. [email protected]

Silvio Antonio Guillou Barberena, quien denunciara ante la Sociedad Interamericana Para los Derechos Humanos (SIP-DH) que existen varias fosas comunes de ex guardias supuestamente asesinados en los primeros años del régimen sandinista en la cárcel que funcionó en la Zona Franca, tiene un amplio récord delictivo, lo que le ha restado credibilidad a su denuncia.

Guillou es el principal testigo del presidente de la SIP-DH, Reinaldo Aguado Montealegre, quien en todo momento ha negado que su presencia al frente de las investigaciones sea por una cruzada política contra el Frente Sandinista por haberlo acusado de ser un agente de la Central de Inteligencia Americana (CIA) en 1984.

ANTECEDENTES

Silvio Guillou Barberena, alias “Profesor” y “Lobo”, nació en León el 29 de septiembre de 1954.

El 20 de mayo de 1987 fue denunciado por la señora Olga Adelina Ulloa Santana de cometer tres delitos, según los expedientes Nos. 1071-87, 1072-87 y 1073-87.

1) Por haber hurtado la cantidad de 144,000 córdobas correspondientes a pago de exámenes de alumnos del Instituto Gaspar García Laviana, ubicado en Tipitapa, cuando prestó sus servicios como profesor de inglés.

2) Por el delito de robo con fuerza, al haber sustraído la cantidad de 182,000 córdobas de la gaveta de un escritorio que le pertenecía a un profesor de nombre Erving Zamora, quien laboraba en el instituto mencionado.

3) Por robo con fuerza al haber violentado la ventana de la bodega del instituto y sustraer un cepillo y otras herramientas.

Guillou fue puesto a la orden de la Procuraduría Penal de Justicia el 29 de mayo de ese mismo año, en calidad de circulado, y detenido el 11 de octubre de 1989.

Un mes después, el 9 de noviembre de 1989, la señora Rosario del Carmen González González denunció a Guillou por estafa en perjuicio de los trabajadores de lo que fue el Banco Inmobiliario, Sucursal Bello Horizonte, quienes giraron un cheque por el monto de 1,995,000 córdobas por compras de granos básicos. También fue puesto a la orden de la Procuraduría el 22 de enero de 1988 en calidad de circulado y detenido el 8 de octubre de 1989, un año después.

Un mes antes de ser detenido por esta última denuncia, había sido denunciado por Concepción Palacios Vallecillo, el 22 de septiembre, por robo con fuerza al haber sustraído del Instituto Maestro Gabriel engrapadoras y camisetas con insignias del SMP, siendo puesto a la orden del Juzgado Quinto Local del Crimen de Managua y detenido ese mismo día.

También fue denunciado dos veces en 1989; después fue acusado en 1991, 1992, 1997 y 1998.

AGUADO NIEGA VENGANZA POLITICA

Reinaldo Aguado Montealegre tiene un controversial pasado político al haber sido acusado y expuesto públicamente por el régimen sandinista de ser un agente encubierto de la Central de Inteligencia Americana (CIA), por lo que se comenta que tiene suficientes razones para querer dirigir una campaña contra los sandinistas en temporada electorera.

Pero Aguado ha negado que su injerencia en el caso de la osamenta obedezca a una “revancha política”, ha señalado que sólo pretende sacar a flote la violación a los Derechos Humanos en la década de los 80, mostrando pruebas de las ejecuciones de ex guardias nacionales en la cárcel de la Zona Franca.

El 13 de marzo de 1984, Lenín Cerna, en ese entonces jefe de la Dirección General de la Seguridad del Estado (DGSE), brindó una conferencia de prensa en la cual acusó a Aguado (25 años) junto a varios diplomáticos norteamericanos de ser “espías” de la Central de Inteligencia Americana (CIA), según los archivos históricos de LA PRENSA y documentos desclasificados del Departamento de Estado de los Estados Unidos.

La conferencia se llevó a cabo en la sede del Ministerio del Interior (MINT), y además del testimonio del prisionero Reinaldo Aguado Montealegre, Lenín Cerna y el jefe de operaciones de la DGSE, capitán Oscar Loza, mostraron los equipos de espionaje que aparentemente utilizaba Aguado, como cámaras fotográficas diminutas dentro de pedestales de ceniceros con capacidad de 50 negativos cada una.

Cerna identificó a los “espías” capturados como Reinaldo Aguado Montealegre y José Eduardo Trejos Silva, subtenientes del MINT, y la esposa de Trejos, Rosalina Soza. Cerna dijo que los dos habían sido reclutados en el exterior, y que Aguado fue contratado por la CIA en Miami en octubre de 1985 para recolectar información sobre su trabajo y sus superiores en el MINT, recibiendo cuantiosas sumas de dólares. Aguado debía contactarse con los agentes de la CIA que fueron acreditados por la embajada de Estados Unidos como diplomáticos.

Los diplomáticos eran Bradley Jonson, Stephen Murchison, Bonnie Bennett y Benjamín Wickham. Cerna dijo que Aguado había sido reclutado por Ben Wickham en Miami.

Aguado contó en la conferencia, con las manos sudadas y los ojos enrojecidos, que en mayo de 1985, su hermano lo contactó por teléfono desde Miami y le dijo que su madre tenía cáncer y que solamente le daban un mes de vida. Estando en Miami, un agente de la CIA con apariencia latina lo visitó en su casa y le reveló que su madre no estaba enferma, que esa había sido una mentira para que viajara a Miami y proponerle que trabajara para la CIA, lo que Aguado aceptó después de presiones y discusiones con su familia.

A Aguado se le pidió conseguir los planes del MINT en caso de guerra; los planes del MINT para operaciones contra el FDN.

A Aguado le dieron una dirección en España para enviar mensajes (Julio Carreno Linas, Apartado López de Oyo, 6828002 Madrid). Le presentaron a sus contactos de la CIA en Nicaragua: un hombre y una mujer. También se le asignó dos lugares de reunión en Managua, bajo los códigos “Puente” (un puente cerca del Colegio Rigoberto López) y “Camino” (cerca del distrito de Santo Domingo).

En su entrevista final, le dieron a su madre 25,500 dólares y le prometieron a Aguado que ella recibiría 5,500 dólares más en un mes. Aguado tuvo que firmar un documento para uso oficial de la CIA. Regresó a Nicaragua y comenzó los contactos programados. En el primer contacto, él recibió las cámaras, equipo de mensajería e instrucciones. Este equipo fue entregado a la DGSE cuando lo capturaron.

(Documentos desclasificados traducidos por Ivett Cruz)  

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