René Cardenas/Especial para LA [email protected]
HOUSTON, POTPURRÍ.- Ojalá que los políticos de Houston se pongan las botas y carguen sus pilas para poner final a la vida de la Autoridad Deportiva de Houston y el Condado Harris (Harris County Houston Sports Authority).
Esta comisión, si se le puede llamar así, ya cumplió con su cometido al supervisar la construcción de Enron Field, Reliant Stadium y la arena para jugar baloncesto que dicho sea de paso abrirá sus puertas en 2003.
Si Houston va a necesitar un comité o varios, para supervisar otras instalaciones que estoy seguro se construirán en el futuro para la posible Olimpiada en Houston en 2012, deberán ser grupos nombrados en el futuro, porque lo que quedaría por construir sería muy poco. Entonces, la Autoridad Deportiva actual ya no tiene razón de ser o de existir.
Entiendo que el alcalde actual de Houston, Lee Brown, no está de acuerdo para que la Autoridad Deportiva desaparezca, pero afortunadamente los dinámicos y futuristas candidatos para la alcaldía, Orlando Sánchez y Chris Bell, abogan para que cierre sus puertas.
Esta columna se mantendrá alerta con relación a los pasos y a la existencia de la Autoridad Deportiva y, abogará para que los contribuyentes economicen los gastos que ocasiona. Nosotros los hispanos pagamos los mismos impuestos y tenemos el derecho de pegar el grito al cielo.
Cada día que pasa los expertos se pronuncian a favor de que los Astros arriben a los juegos post temporada y, según algunos, opinan que sería un escándalo que no lo hicieran.
Me inclino a creer que sus opiniones son basadas en que los Astros tienen un súper joven y rendidor elenco de lanzadores; pero lo que en realidad impresiona con este equipo es la colosal fila de bateadores en la alineación.
Houston está considerado como quizás el único equipo que puede derrotar al más pintado de la Liga Americana.
Cuando los Indios de Cleveland visitaron Enron Field durante el béisbol interligas, me sorprendí al leer en la alineación de los Indios los nombres de cinco estrellas hispanohablantes como regulares. Al respecto, el jardinero borícua Juan “Igor” González me dijo que la organización de Cleveland es pro pelotero latino.
Todo parece indicar que los Astros de Houston van por el mismo camino, pues pocas semanas después no sólo hicieron exactamente lo mismo, más bien se fueron arriba al usar a seis. Esto fue en el tercer juego de una serie de cuatro contra los Piratas de Pittsburgh. Ese sábado por la tarde, la alineación presentó a los hispanos Julio Lugo, short stop; Richard Hidalgo, jardinero central; Moisés Alou, jardinero derecho; Vinicio Castilla, tercera base; Tony Eusebio, receptor, y el pitcher debutante, Carlos Hernández.
Los peloteros hispanos ejercieron la mayoría, sin lugar a dudas.
Después del juego nocturno del martes pasado, los Astros recurrieron a su equipo de liga menor “Round Rock” y requirieron al pitcher zurdo, Carlos Hernández, quien hizo su entrada triunfal a Enron Field con una foja de 12-3 y efectividad de 3.69.
Con casa llena en el Enron (41,955) y sin parpadear, el “manager” Larry Dierker insertó a Hernández como pítcher abridor al enfrentarlo a los Piratas en el tercer juego de la serie de cuatro.
Hernández, ni corto ni perezoso, se dio a la tarea de blanquear en siete entradas a los Bucaneros, quienes sólo pudieron batearle dos sencillos.
Carlos otorgó una base por bolas y en el proceso ponchó a seis y tiró 62 “strikes” y 40 bolas.