Adonis Rivas (derecha) pretende reaparecer en los entarimados a mediados de septiembre.

"Aún me llaman campeón"

Pablo Fletes [email protected] Hace dos meses en Panamá, Adonis Rivas perdió la distinción más preciada por un boxeador profesional: un título del mundo. El humilde peleador nicaragüense, nacido hace 29 años en León, se fue a entregar sin muchas herramientas ante al panameño Pedro “Rockero” Alcázar y perdió el título supermosca de la Organización Mundial […]

Pablo Fletes [email protected]

Hace dos meses en Panamá, Adonis Rivas perdió la distinción más preciada por un boxeador profesional: un título del mundo.

El humilde peleador nicaragüense, nacido hace 29 años en León, se fue a entregar sin muchas herramientas ante al panameño Pedro “Rockero” Alcázar y perdió el título supermosca de la Organización Mundial de Boxeo, que en noviembre de 1999 había conquistado ante el mexicano Diego “Pelucho” Morales.

Ya han pasado poco más de dos meses desde ese combate. Ya no se habla tan frecuente de Rivas, sin embargo, todavía las personas le tienen algún aprecio cuando en su ciudad natal lo llaman “Campeón” y lo motivan a seguir trabajando duro en el gimnasio para lograr triunfos y forzar una nueva oportunidad titular.

“Mucha gente está con pesar de que perdí el título, pero siempre me dan ánimos para seguir adelante y recuperar la corona”, cuenta Adonis, de su experiencia en la ciudad metropolitana.

“Siento que la gente me tiene algún aprecio, porque todavía me llaman campeón. Me siento respaldado por los aficionados y ya no digamos por mi familia que ha sido el principal soporte después de la derrota”, añadió el púgil.

Para enfrentar esta nueva etapa, Rivas tiene como su gran respaldo a su madre Clarisa Ordóñez, a sus nueve hermanos, de ellos 7 mujeres y a su novia Claudia García, con quien mantiene una relación estable desde antes de la conquista de la corona.

“Dejar de ser campeón no ha sido un cambio grande para mí. Nunca me creí superior a nadie, diferente de alguien y me siento igual que cuando era o no campeón”, añadió.

¿Te has sentido mal cuando recuerdas la derrota con Alcázar?

“Me entristece ese resultado, pero creo que es algo que Dios quiso. Un día me dio la oportunidad de ganar el título cuando no era nadie, pero ese día le tocó al Rockero. Dios le ayuda a todo el que necesita”.

¿Tenés menos amistades?

“La verdad es que siempre tengo los mismos amigos. Son los que tenía desde que era pequeño y aún siendo campeón siempre me junté con ellos. Cuando fui campeón nunca busqué amistades que fueran de otro lado, siempre fueron los mismos”.

¿El trato de los medios es diferente?

“Eso no es de extrañarse, porque cuando alguien está en la cima siempre están hablando de él. La verdad no me siento mal en este aspecto, porque ahora tengo un poco más de privacidad y libertad para estar con mi familia”.

¿Te sentís más cómodo?

“Cada persona se acostumbra a su estilo de vida y me estoy adaptando a esta nueva. Lo bueno es que nunca me moví en otro círculo de personas, siempre estuve con mi gente y no veo muchas diferencias”.

¿Aprovechaste al máximo ese título?

“Tal vez no le saqué el jugo como debió ser, porque hice solamente tres defensas en más de año y medio de ser campeón. Tuve algunos problemas con las heridas y eso me impidió pelear más”.

¿Satisfecho con el manejo?

“Pienso que sí, porque todo fue un arreglo anticipado. Yo tenía un contrato firmado con el señor Ricardo Maldonado e incluso en algunas peleas como las dos primeras en Nicaragua salimos ganando un poco más bajo de lo firmado. Maldonado ganó más dinero que yo, pero esa es parte del negocio porque ellos me dieron la oportunidad de la pelea con Pelucho Morales y tenían derecho a ganar plata”.

En varios momentos de la entrevista, Adonis llegó a sentir una presión en el pecho, quizás recordando con mucho pesar la derrota. Sólo las lágrimas hicieron falta, pero se sobrepuso, salió adelante, como pretende hacerlo en esta nueva etapa.

“Siento que no hay nadie culpable en esta derrota, porque iba bien preparado física y mentalmente. Pero Dios nos da oportunidades a todos”, reiteró Rivas, quien después de la derrota ante Alcázar entró de rodillas a la Iglesia La Merced de León, a pesar que se había comprometido a hacerlo si ganaba.

SUS PLANES

Adonis Rivas tiene planificado reaparecer el próximo 15 de septiembre en El Salvador, en una velada que organizarán promotores de ese país que tienen como principal meta presentar a Carlos “Famoso” Hernández, un salvadoreño radicado en Los Ángeles, y al pinolero Léster “Patito” Fuentes, hijo de un ex peleador cuzcatleco.

Rivas enfrentaría al costarricense Christian “Chamfú” Morales, un rival cómodo, para después ir en busca de una pelea eliminatoria contra el mexicano Everardo Morales, triunfo que lo pondría de cara a una pelea de título pero en el casillero de los moscas (112 libras), ya que el actual campeón Fernando Montiel tiene planeado abandonar la corona.

Con el dinero que ganó en sus cuatro peleas de título, unos 67,000 dólares, Rivas reparó la casa de su mamá Clarisa Ordóñez, se compró un carro y todavía tiene algunos ahorros que pretende invertir en la mejoría de una vivienda que le regaló el presidente Arnoldo Alemán.  

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