Diferencia

Al Ing. Bolaños le llamamos “Don”, todos los nicaragüenses, incluso los mismos sandinistas… y a Daniel no le llaman “Don”, ni en su casa. Don Enrique atraerá la inversión extranjera y nacional por la confianza que irradia, Daniel atraía la inversión de Oriente a través de Gadafi y Sadam Hussein, y la de Occidente a […]

Al Ing. Bolaños le llamamos “Don”, todos los nicaragüenses, incluso los mismos sandinistas… y a Daniel no le llaman “Don”, ni en su casa.

Don Enrique atraerá la inversión extranjera y nacional por la confianza que irradia, Daniel atraía la inversión de Oriente a través de Gadafi y Sadam Hussein, y la de Occidente a cargo de Fidel sus entrañables amigos, pero ésta será en material humano”: terroristas y material pesado, “armas”.

Para que le crean lo que dice, don Enrique no necesita vestirse de blanco, citar la Biblia ni colocarse un crucifijo al pecho, Daniel Ortega ya no encuentra qué ponerse encima para llamar la atención y demostrar así, que ahora “es buena gente”.

Don Enrique pertenece a la casta de demócratas de este país, con clara trayectoria progresista, de Daniel se habla de retroceso, de atraso de medio siglo y sobre todo de la duda de creer, de que si algún día habrá leído en el diccionario, el significado de la palabra democracia.

Don Enrique hablará de convencernos a todos los nicaragüenses de que es la única y mejor opción, Daniel hablará de reafirmarnos de que es la peor y 3 veces derrotada opción.

Don Enrique se encuentra apoyado de la reserva política y moral de “los amigos de don Enrique”, además de Eduardo Montealegre y Pedro Solórzano, jóvenes promisorios para el futuro de la Patria, Daniel está rodeado de los Cerna, los Úbeda, los Borge etc., etc., y recordemos una verdad bíblica: “Por sus frutos lo conoceréis”.

Dr. Ricardo Jarquín Barberena
Médico-Pediatra
Jinotepe-Carazo, Tel.: 4122835

  

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