- El Ministerio de la Familia dijo que los hijos de aquellos padres que hagan caso omiso de la iniciativa oficial serán enviados a hogares sustitutos
Mariela Ocón Rodríguez [email protected]
Los padres que no se involucren en la iniciativa del Ministerio de la Familia, denominada Plan Semáforo, y envíen a sus hijos a trabajar a la calle, serán separados de éstos, ya que los niños serán enviados a hogares sustitutos, advirtió ayer la titular del Ministerio de la Familia, Rosa Argentina López.
López quien anunció ayer la tercera etapa del plan, dijo que “el plan no ha fallado. Los padres que han hecho caso omiso de retirar de la calle a sus menores, vamos a quitárselos para protegerlos en lugares sustitutos”.
Según López, hasta el momento han podido dar respuesta a los padres de familia en la creación de empleos gracias al apoyo de los profesionales y técnicos que laboran en las Unidades de Gestión Local (UGL).
Agregó que hasta el momento han logrado sacar de los semáforos a 422 niños, los que han sido integrados a centros escolares, infantiles y comedores.
CONSCIENTIZACION CIUDADANA
La tercera parte del Plan Semáforo consistió en entregar volantes en cada uno de los semáforos del país, donde se explican las consecuencias que trae entregar dinero a los menores.
El plan denominado “Atención a niños y niñas en los semáforos y otras instituciones de riesgos 2001”, inició su tercera fase como parte del segundo proyecto que se elabora para retirar a los menores de las calles.
El proyecto es el segundo en ejecutarse, ya que el primero, iniciado en 1997, por la ex Primera Dama, María Dolores Alemán, fracasó.
Según cifras del censo infantil, en esa época se encontraban mil 100 niños vendiendo en las calles. Hoy, según la titular de Mifamilia, Rosa Argentina López, existen 103 niños aproximadamente.
NO ENTREGAR DINERO
– López hizo un llamado a los nicaragüenses a no entregar dinero a los menores que estén en las calles, debido a que se promueve la explotación y permanencia de los niños en las mismas, se exponen a tratos y abusos deshonestos, y al peligro de ser accidentados por vehículos.
– “La medicina es peor que el mal, y lo que estamos haciendo es condenando al menor a ser pobre toda la vida y aumentarle la drogadicción y el ingreso a pandillas”, agregó.