Luiz Felipe Scolari y su tropa en una época diferente. LA PRENSA/AFP.

Brasil obtiene espacio

Edgard Tijerino [email protected] Ahora Uruguay está tres puntos detrás de Brasil y Colombia a cinco. ¿Quién le iba a decir a Scolari, el atormentado técnico de Brasil, que obtendría ese espacio, justo cuando más lo necesitaba? Se suponía que Uruguay no enfrentaría dificultades para derrotar a Venezuela, equipo que sólo había podido conseguir una victoria […]

Edgard Tijerino [email protected]

Ahora Uruguay está tres puntos detrás de Brasil y Colombia a cinco.

¿Quién le iba a decir a Scolari, el atormentado técnico de Brasil, que obtendría ese espacio, justo cuando más lo necesitaba?

Se suponía que Uruguay no enfrentaría dificultades para derrotar a Venezuela, equipo que sólo había podido conseguir una victoria y un empate, resultados casi milagrosos, en 13 juegos, y que Colombia, después de ganar la Copa América, podría neutralizar y vencer a un Perú con las llantas bajas.

Se pensaba, aplicando cierta lógica, que el resultado más complicado de predecir en la jornada, era el que podía producirse entre un Brasil sangrando todavía profusamente por la herida que abrió Honduras, y el bravo y agobiante equipo de Paraguay, sub-líder de la zona con 26 puntos.

Argentina desembocó en lo previsible venciendo a Ecuador, un equipo sorprendentemente instalado como número 3, pero Venezuela hizo saltar los sismógrafos imponiéndose 2-0 a un desfigurado Uruguay, y Maturana, el técnico de Colombia, no pudo encontrar la Lámpara de Aladino a tiempo para utilizar al genio, y un estupendo gol de Norberto Solano, impulsó a Perú hacia la victoria.

Scolari y todo Brasil no podían creerlo… Los agigantados enemigos, todos los que aparecían en pantalla como terribles amenazas: Paraguay, Ecuador, Uruguay y Colombia, fueron derrotados.

¿Se imaginan si Brasil, aun ganando, hubiera permanecido empatado en puntos con Uruguay y con sólo dos de ventaja sobre Colombia, con el poderoso equipo de Argentina esperándolo a la vuelta de la esquina?

Es seguro que la desesperación estaría aproximándose dramáticamente al punto de ebullición, y peor todavía, si Brasil hubiera empatado o perdido… ¡Qué tragedia, señores, con la posibilidad del repechaje desvaneciéndose!

Pero, los cabezazos de Marcelinho y Rivaldo, y la inspiración de Denilson, aseguraron la victoria que más ha necesitado Brasil en mucho tiempo.

Agreguen un detalle significativo: Brasil, único vencedor de Argentina, se colocó a un punto de Ecuador y a dos de Paraguay, y algo más, su último partido es contra Venezuela actuando como local.

Cierto, después de lo ocurrido con Honduras, hay que controlar el optimismo, pero no es un atrevimiento considerar del lado brasileño los tres puntos en disputa con Venezuela.

Si Brasil sobrevive ante Argentina, único equipo con boleto asegurado para la Copa del Mundo, debe considerarse con un pie en el avión, lo cual nos permitiría olvidarnos de la osada y disparatada sugerencia de Pelé, de suspender el Mundial si Brasil no clasificaba.

¿QUE HACE FALTA?

– Brasil juega con Argentina en Buenos Aires el 5 de septiembre, con Chile en octubre, con Bolivia en La Paz, el 8 de noviembre, y el 14 de ese mismo mes, con Venezuela.

– De esos cuatro rivales, el único que venció a Brasil es Chile… Un impactante 3-0 el 15 de agosto de 2000.

– Argentina no contará con Verón, sancionado por acumulación de amonestaciones, y Brasil incorporará a Mauro Silva y Emerson.

– Uruguay juega contra Perú, Colombia, Ecuador y Argentina, en tanto, Colombia lo hará contra Ecuador, Uruguay, Chile y Paraguay.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí