Joe Kerrigan por Williams

Edgard Rodríguez C. [email protected] Cuando un equipo falla, corresponde al manager descubrir las causas. Jimmy Williams no pudo hacerlo en Boston y ha quedado sin trabajo. En cambio, Joe Kerrigan, quien nunca ha dirigido un club en las Mayores, espera convertirse en un rápido fármaco contra la angustia que vive a lo interno un conjunto, […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Cuando un equipo falla, corresponde al manager descubrir las causas. Jimmy Williams no pudo hacerlo en Boston y ha quedado sin trabajo.

En cambio, Joe Kerrigan, quien nunca ha dirigido un club en las Mayores, espera convertirse en un rápido fármaco contra la angustia que vive a lo interno un conjunto, atacado por una hilera de lesiones que han estimulado una prolongada inconsistencia.

Para los Medias Rojas, que adquirieron en el invierno a Manny Ramírez, para juntarlo con Pedro Martínez y Nomar Garcíaparra, ha sido frustrante no haber logrado remover del primer puesto a los Yanquis. Aunque claro, la culpa no es de Williams.

Garcíaparra perdió los primeros 103 juegos de la campaña y Martínez está inhabilitado desde el pasado 27 de junio, y se piensa que volverá a finales de mes. Así que ha sido difícil unir ese trío de “ases”. Además, la lista de lesionados ha sido extensa.

No obstante, el gran pecado de Williams, fue la pérdida del control sobre el personal. Muchos de sus jugadores no le tenían respeto, y entre sus más acervos críticos, está el propio gerente general Dan Duquette, quien lo atacaba duro en programa de radio.

Y si a eso agregamos que el conjunto tiene récord de 14-17 desde el Juego de Estrellas y que ha perdido 6 de sus últimos 7 compromisos, rápidamente se podrá concluir que, en efecto, se hacía necesario un cambio. Así que ahora viene Joe Kerrigan.

Kerrigan ha laborado desde inicios de la pasada década como coach de lanzadores. Y ayer, iba a una cita con su quiropráctico cuando recibió una llamada de Duquette a su oficina. No sabemos si la noticia agravó o terminó con sus dolores. Pero dijo sí.

¿Tendrá los recursos para cambiar la dinámica de un equipo batallador, pero sin el empuje para escapar definitivamente de las frustraciones?.. Lo sabremos muy pronto. A los Medias Rojas les quedan 42 juegos y necesitan meterse a la postemporada.

De otro modo, sería frustrante todo lo invertido por un equipo que juntó al mejor bateador y al mejor lanzador del momento en Ramírez y Martínez. Sin embargo, nadie sospechó que tanta lesión sería un factor clave que no fue considerado al inicio.  

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