Dr. Emilio Montes FloresEspecialista Cirugía GeneralCod Minsa [email protected]
Cada día que pasa los nicaragüenses nos llevamos una sorpresa mayúscula. Recientemente nos tocó ver una película repetida por sexta vez, la quiebra, intervención y cierre de otro banco.
Pero lo más sorprendente son las explicaciones de las autoridades centrales alrededor de esta situación, y hay hasta quienes culpan a don Daniel por sus premoniciones mal intencionadas de la quiebra del bendito banco.
Según versiones de la empresa privada, Nicaragua ha perdido por las quiebras bancarias alrededor de 300 millones de dólares y nadie da explicaciones de ningún tipo sobre quiénes son los autores y mucho menos que haya el más mínimo castigo para los culpables.
Desde hace más de un año el caso de este banco anda en el tapete, son del dominio público una serie de acciones oscuras alrededor de la privatización del mismo, el famoso informe del Banco Mundial que se ha manejado como secreto de Estado y no se ha dado a conocer a la opinión pública nacional, etc.
Y para colmo, algunos altos funcionarios de gobierno con bombos y platillos han manifestado que esta intervención bancaria servirá para acelerar el proceso de condonación de la deuda, agilizar desembolsos de préstamos que estaban pendientes, y que a pesar de los problemas socio-económicos que atraviesa actualmente el país, la nueva intervención bancaria no tendrá incidencias negativas mayores en la economía nacional.
Si así piensa la mayoría de los funcionarios que nos gobiernan, que a diario niegan la corrupción, la pobreza, el hambre que es una triste realidad en Nicaragua, y lo que es peor, si como ciudadanos no hacemos nada por cambiar esta situación, lastimosamente tenemos que aceptar que estamos atrapados en un mundo de absurdos.