Matan a falso soldado

Se infiltró en el Ejército y robó un AK Celso Martínez y Juan C. [email protected] MATAGAPA.- El ciudadano Benjamín Molina fue aniquilado a balazos tras enfrentarse a efectivos del Ejército y la Policía que lo buscaban por la sustracción de un fusil AK, cargadores y municiones de la base militar de Río Blanco, informó el […]

  • Se infiltró en
    el Ejército
    y robó un AK

Celso Martínez y Juan C. [email protected]

MATAGAPA.- El ciudadano Benjamín Molina fue aniquilado a balazos tras enfrentarse a efectivos del Ejército y la Policía que lo buscaban por la sustracción de un fusil AK, cargadores y municiones de la base militar de Río Blanco, informó el teniente coronel Flavio Bravo, jefe del Estado Mayor de la VI Comandancia Militar Regional, con sede en Waswalí.

Al anochecer del domingo, Molina sostuvo un primer intercambio de disparos con militares y policías que lo seguían desde que huyera de Río Blanco el pasado 6 de agosto. En esa ocasión, la refriega fue de largo y logró escaparse.

La mañana del lunes 13, las autoridades volvieron a encontrar al perseguido, que esta vez resultó herido de bala en diferentes partes del cuerpo en las cercanías de Mulukukú, desde donde fue evacuado hacia una base cercana de ingenieros militares que trabajan en la labor de desminado.

Ahí lo subieron a una ambulancia para llevarlo a un centro de salud, pero murió en el camino, por lo que la unidad se regresó, y entregó el cadáver a sus familiares que viven en el poblado de Mulukukú, donde fue sepultado.

DESENMASCARADO

El teniente coronel Bravo dijo que Molina llegó el 20 de julio a la base de Río Blanco, donde se identificó como ex miembro de esa institución, y pidió su reingreso, para lo cual presentó un récord de policía extendido en Mulukukú, por lo que lo admitieron, mientras investigaban sus antecedentes.

En cuestión de días, el registro central del Ejército confirmó que Molina nunca había sido militar.

Mientras tanto, el infiltrado aprovechó el tiempo que estuvo en la unidad de Río Blanco, para ganarse la confianza de los soldados, lo que le permitió apoderarse de un fusil AK con cargadores y municiones, los cuales se llevó en su huida aprovechando un descuido de los centinelas de turno.

Tras conocerse la fuga de Molina, se interpuso denuncia ante la Policía de Río Blanco y se destacaron patrullas combinadas que salieron en su persecución con dirección a Mulukukú, en donde éste estableció contactos con otras personas con antecedentes penales a las cuales les propuso formar una banda. Esto facilitó su ubicación, persecución y aniquilamiento, según el jefe Bravo.

¿COMO LO OBTUVO?

– Investigaciones efectuadas por el Ejército luego de la muerte de Benjamín Molina, indican que había cometido varios delitos:

– Estuvo preso más de un año por el delito de lesiones graves a un desconocido al que hirió con un

fusil AK.

– Se le señala por amenazas de muerte contra pobladores de Mulukukú y robo de ganado, por lo que se le consideraba muy peligroso, opinó el teniente coronel Flavio Bravo.

– El jefe militar explicó la preocupación del Ejército, porque Molina hubiera obtenido un récord de policía donde aparecía con una conducta impecable, pese a su amplio historial delictivo.  

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