Adolfo Olivas Olivas – [email protected]
ESTELI.- La Asociación Maristas de Nicaragua, cuyo fin fundamental es “ayudar al necesitado”, entabló una demanda judicial pidiendo el desalojo de una humilde familia damnificada por el huracán “Mitch”, porque los beneficiarios de la vivienda se retrasaron en las cuotas de pago, al carecer de recursos económicos para cancelarle a los devotos religiosos.
A raíz del devastador huracán “Mitch” los “Hermanos Maristas” que cuentan con un centro de enseñanza en la ciudad de Estelí, se hicieron eco de la problemática de los damnificados y lograron que la Alcaldía Municipal les donara un terreno para la construcción de 20 viviendas.
Entre los beneficiarios figuran la pareja integrada por José Mauricio Alvarado López y Martha del Socorro Dávila Cruz, así como una prole de ocho hijos, que resultaron afectados por el fenómeno natural.
VIDA “HURACANADA”
Además de sufrir el embate del huracán “Mitch”, la señora Martha del Socorro Dávila Cruz, cayó enferma y la intervinieron quirúrgicamente en tres ocasiones por problemas en el estómago, prohibiéndole los médicos el trabajo fuera de su casa.
En el caso de su marido José Mauricio Alvarado López, quedó en el desempleo, lo que condujo a que la pareja se viera imposibilitada para cumplir con sus obligaciones y pagar la casa de conformidad a un contrato que firmaron con la “Asociación Maristas de Nicaragua”.
Como consecuencia del incumplimiento del contrato los miembros de la Junta Directiva de la Asociación religiosa encabezada por su presidente, el célibe y religioso Juan Efraín Martín Oropeza, pidieron en reiteradas ocasiones la devolución de la vivienda, situada en el Barrio “14 de Abril”, al oeste de la ciudad de Estelí.
DEMANDA EN JUZGADO
– En vista que la familia Alvarado Dávila se negó a abandonar la casa con todos sus enseres personales, el Hermano Juan Efraín Martín Oropeza introdujo ante el Juzgado de Distrito de lo Civil, un juicio “Por la vía del Desahucio con Acción de Comodato Precario”.
– Aunque uno de los objetivos principales de la asociación religiosa es “promover una labor socio-benéfica a favor de las clases populares”, los Hermanos Maristas plantean que la familia debe de ser desalojada porque no ha pagado las cuotas mensuales que contempla el contrato de promesa de venta.
– “Actuando con mala fe, se han negado a asumir obligaciones y cumplir con los requisitos que la Asociación establece; siendo uno de ellos suscribir un documento privado de promesa de venta”, expresa la demanda presentada por los religiosos.
– La familia amenazada con el desalojo alega que el proyecto habitacional denominado “Marcelino Champagnat”, se construyó en un terreno donado por la Municipalidad con la finalidad que se beneficiara a familias pobres y no para el lucro de la “Asociación Maristas de Nicaragua”.
El juicio ejecutado por los religiosos se encuentra en el período probatorio, puesto que, al trámite de mediación solamente asistió la representación de los “Hermanos Maristas”.