Ary Neil Pantoja [email protected]
Tomando en cuenta que la visa de residencia se le vence el próximo nueve de septiembre, la ciudadana estadounidense Dorotea Granada solicitó a los magistrados de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia agilizar una resolución sobre el recurso de amparo que introdujo contra las autoridades migratorias, por haberle negado la renovación de su permiso de estancia en el país la semana pasada.
Acompañada de la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, Granada entregó un escrito al secretario de la Sala Constitucional, Rubén Montenegro, para luego reunirse con el magistrado Fernando Zelaya Rojas y exponerle su situación.
La norteamericana teme que, si no hay un fallo antes del nueve de septiembre, se vea obligada a abandonar el país.
Granada dijo desconocer si la orden de suspenderle la visa de residencia provenía directamente del Ministro de Gobernación, José Marenco o del mismo director de Migración.
“Me dijeron que era de arriba (la orden); no puso nombre ni título”, expresó la enfermera estadounidense, al narrar lo que le informó el funcionario de Migración y Extranjería el día que llegó a realizar los trámites de renovación de visa.
La enfermera norteamericana dijo tener esperanza en que la Corte Suprema fallará a su favor y así poder renovar su visa. “No hay ninguna razón para no darme la visa. Yo no hice nada malo contra este señor (el Ministro de Gobernación), solo estoy sirviendo a la gente que nadie quiere atender”, expresó Granada.
Aunque no quiso señalar directamente si existen otros funcionarios del gobierno interesados en que ella sea expulsada del país, Dorotea Granada no descartó tal posibilidad incluyendo al mismo Presidente de la República, Arnoldo Alemán.
“Yo pienso que el señor (José) Marenco tiene su jefe y si alguien está recibiendo un salario tiene que dar respuesta a su jefe”, dijo Granada.