Hedí Stevens [email protected]
En respuesta a la carta del señor Pedro González, “Periodistas y publicidad del Presidente”, me gustaría opinar que no hay tal cosa como la “privacidad” del Presidente de la República. Al ostentar un cargo público al cual fue electo por el pueblo, el presidente es una personalidad pública y al tomar posesión de su cargo todo presidente renuncia a ésta e implícitamente se somete al escrutinio público.
Aunque la periodista de El Nuevo Diario puede que haya sido imprudente al insistir con la forma en que formuló su pregunta, el Presidente lo fue aún más, presentándose en un acto público en estado de ebriedad.
Esto último es una falta de respeto total para los ciudadanos del país, para la dignidad de su cargo y para la República.