- La representación del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Nicaragua considera que todas las intervenciones bancarias continúan “abiertas”, ya que siguen las investigaciones y esperan en todas ellas acciones judiciales contra los responsables, de acuerdo con lo establecido por las leyes. Harnack anuncia que estamos a las puertas de la firma de la Carta de Intenciones del Programa Interino, negociado entre el Gobierno y el FMI.
Roberto Fonseca L. [email protected]
Cuando sostuvimos esta entrevista exclusiva con el Representante Residente del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Nicaragua, Joaquín Harnack, los indicadores macroeconómicos del país no eran muy alentadores. Las Reservas Internacionales Netas Ajustadas (RINAS), al 8 de agosto de 2001, habían disminuido a 27.9 millones de dólares.
Sin embargo Harnack, un técnico internacional de expresión severa, es optimista a pesar de las dificultades. Calcula que Nicaragua cerrará el año 2001 con un crecimiento entre 3 y 3.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), con US$50 millones de RINAS acumuladas, y, además, con un Sistema Financiero Nacional sólido.
A su juicio, será el resultado de varias iniciativas en marcha: el cierre del Banic, la firma inminente y próxima de la Carta de Intenciones del FMI con Nicaragua, dando el visto bueno al Programa Interino hasta diciembre, la privatización de la telefonía y de las generadoras eléctricas, y la llegada de fondos frescos relacionados con el Programa Interino.
Sobre varios tópicos de actualidad, todos controversiales, habló Harnack con LA PRENSA durante una entrevista de 75 minutos.
Ahora que se resolvió el tema del Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic), se asegura que estamos a las puertas de recibir varios millones de dólares de los organismos multilaterales, ¿es así?
Las negociaciones entre el gobierno y el FMI, que empezaron en realidad en febrero, han concluido, y estamos a las puertas de la aprobación del Programa Interino del PRG (Programa de Reducción de Pobreza y Crecimiento), que estaría en vigencia hasta diciembre.
En el Programa Interino hay varios elementos inherentes: el financiamiento del programa en el frente externo, las metas fiscales, es decir, disciplina inherente en el programa, y que sea acompañado con la solidez del Sistema Financiero. Así que durante las negociaciones existía la preocupación sobre el Banic, porque no estaba cumpliendo con ciertas normas prudenciales que establece la Superintendencia, que se encarga de monitorear los bancos, y cuando hay un problema después de siete semanas se empieza a preocupar la Superintendencia.
En el caso del Banic, el problema comenzó en noviembre del año pasado, cuando se estaba interviniendo al Bancafé y ciertos personajes salieron en la televisión indicando que había más bancos con problemas. Meses antes ya había intervenido al Interbank.
A raíz de ese comentario la gente empezó a sacar dinero de ciertos bancos y los puso en otros de mayor reputación, y el Banic fue uno de los más afectados. No olvidemos que perder depósitos afecta las operaciones corrientes de un banco, porque, obviamente, la base de los depósitos es la base de todas las actividades del mismo.
Al perder depósitos el Banic y no poder recuperarlos, surgieron problemas de liquidez que afectaban la solidez del banco, ya que empezaba a no poder cumplir con el encaje, y, además, empezaba a aumentar la mora de la cartera del banco por problemas tradicionales en el sector agrícola.
Para mantener la solidez del Sistema Financiero era importante corregir esa situación. Esto no sólo lo decíamos nosotros, las autoridades estaban de acuerdo que sí había que solucionar el problema del banco y que para todos la mejor solución hubiese sido una venta del banco, ya sea a un banco nacional o internacional.
Las autoridades, junto con el directorio del Banic, hicieron grandes esfuerzos para ver si encontraban un comprador para el banco, y nosotros –para no perjudicar esos esfuerzos– le dimos tiempo al gobierno para explorar todas las posibilidades y asegurarnos de que realmente fuera la mejor solución, dadas las posibilidades reales.
Al concluir las negociaciones en junio (entre el gobierno y el FMI), el proceso de encontrar ese comprador estaba todavía en marcha y acordamos con el gobierno dar tiempo para concluirlo, pero así llegamos al 4 de agosto, cuando se vio que no fue posible encontrar al comprador, y por eso las autoridades queriendo resolver el problema del banco decidieron intervenirlo.
Nosotros apoyamos totalmente esa decisión, apoyamos a la Superintendencia en las decisiones tomadas en cómo resolver el caso, y la intervención del Banic se apega a los casos de los otros tres bancos que hemos intervenido, porque es el mismo proceso de hacer una licitación.
El banco adquirente recibe los activos y los depósitos de la cartera del Banic, y la cartera mala se queda con la Junta Administradora del Banic, para no perjudicar al banco adquirente, porque no queremos que un banco que compre un banco malo se vea afectado y trasladamos así el problema al nuevo banco. No queremos eso.
¿Están completamente satisfechos con la solución y está lista la Carta de Intenciones del Programa Interino?
El sistema que se usó (intervención y venta vía licitación) lo apoyamos, es transparente, pero obviamente esto tiene un costo. No olvidemos que cada vez que sale un banco, alguien tiene que pagar los platos rotos.
Nosotros no nos vamos a meter en ese proceso de quién debe pagar esos costos, pero sí pensamos que se deben aplicar las leyes del país, y a medida que se puede probar quiénes cometieron errores y por qué se cometieron, se deben aplicar las leyes y proceder a una resolución por la vía legal de ese caso. Estamos bien interesados en la solución financiera que se le dé al caso, pero también queremos ver esa acción en el sistema legal.
Una vez solucionado el Banic, estamos nuevamente listos para empezar y firmar la Carta de Intenciones con el Programa Interino porque ya todo está negociado, así que todo es cuestión de tiempo.
Recuerdo que el año pasado, al concluir el Grupo Consultivo en Washington, hablé con el señor Ulrich (del Banco Mundial) y le pregunté sobre la famosa auditoría del Banic. Él me dijo que si uno la leía entrelíneas, se daba cuenta de que hubo irregularidades. ¿Ustedes, los organismos multilaterales, acordaron con el gobierno que no se diera a conocer ese informe?
Para el Fondo Monetario… ese informe no es importante para nuestras operaciones, porque eso está llegando a un nivel de micro secciones, es decir, tratar de entrar a un banco particular y explicar acciones específicas en ese banco. Nosotros no operamos de esa manera, somos macroeconomistas.
Para nosotros, lo importante es que nos indiquen una solución financiera y una solución judicial, aplicando las leyes del país, para que haya una buena gobernabilidad que sí le interesa a la comunidad donante. Eso es para nosotros suficiente para seguir adelante con estos programas.
El asunto del informe es un asunto del Gobierno de Nicaragua, en cómo quieren manejar esta situación. Nosotros no nos vamos a meter en eso.
Usted dijo que así como hubo una solución financiera, debe haber una solución judicial. ¿Quiere decir que están esperando que esto no quede impune como ocurrió con el Interbank, por ejemplo?
Quiero decir que todas las intervenciones del año pasado están abiertas todavía, en el sentido de que siguen las investigaciones, eso es todo lo que queremos, y que el Poder Judicial de Nicaragua proceda a aplicar la ley.
Nosotros no tenemos ninguna condición de que hay que hacer esto o lo otro en cuanto a aplicar la ley, pero para bien del país y para los donantes, es importante que se sepa que hay un régimen de ley, un régimen que se aplica. Creo que el Banic va a ser tratado igual que los otros bancos y que van a seguir con las investigaciones.
Hay quienes dudan de la fortaleza de la Superintendencia de Bancos, la ven como una institución débil que no prevé este tipo de crisis. ¿Usted comparte esa percepción? ¿Cree que el Banic es el último?
Nosotros pensamos que la Superintendencia ha hecho una buena labor, hay que reconocer que siendo una institución técnica tiene que operar siempre en un contexto político que es muy difícil. Desde la primera intervención en agosto de 2000, del Interbank, la Superintendencia tenía que enfrentar estas situaciones políticas.
Nosotros pensamos que ha hecho una eficiente labor, y tal vez habría que decirle al público que la Superintendencia maneja mucha información confidencial que simplemente no la puede comunicar a los medios de comunicación, tanto por el sigilo bancario como por no provocar una crisis.
Creo que en cada caso, la solución que se ha encontrado para los bancos intervenidos ha establecido a la Superintendencia como una institución técnicamente sólida, que está mejorando siempre su investigación de problemas financieros y que va a seguir mejorando, porque van a seguir programas de asistencia técnica del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para fortalecerla.
Sobre su segunda pregunta, pensamos que la Superintendencia ha hecho su labor en identificar los bancos débiles, y a estas alturas estamos viendo una consolidación del Sistema Financiero, que resultó en un sistema mucho más fuerte que lo que teníamos hace un año.
Nosotros no vemos otro problema (de intervención), inclusive conociendo información confidencial. Con la salida del Banic, estamos quedando con seis bancos muy sólidos.
¿Cree que el comentario que hizo en televisión ese personaje (Daniel Ortega) fue un comentario irresponsable?
No quiero comentar sobre ese punto, cada quien puede decir lo que quiera.
JUNTOS, PERO NO REVUELTOS
A pocos metros de su oficina, están la del Dr. Noel Ramírez, Presidente del Banco Central de Nicaragua y Director de Nicaragua ante el FMI. También la de Mario Flores, Gerente del Banco Central (BCN). Para Harnack, ése no parece ser un problema de fondo.
¿Hasta cuándo va a estar aquí?
Mi tercer año termina el año que viene, y veremos qué planes tienen en Washington para mí y qué planes tienen las autoridades aquí.
¿Cuál ha sido el momento más difícil que ha pasado como representante del Fondo?
Yo creo que el último año ha sido el más difícil con los problemas banqueros que hemos vivido. Incorporar todos esos aspectos en la implementación de programas para Nicaragua, eso ha sido lo más difícil.
¿Qué es lo que más le ha impresionado?
Creo que a final de cuentas las autoridades del país están viendo los problemas del país y están dispuestos a resolverlos. Por ejemplo, el problema del Banic no estábamos seguros de cómo se iba a resolver, y estamos impresionados de que se resolvió en forma técnica y por lo tanto, quedó resuelto definitivamente.
¿Y le da en realidad independencia el estar tan cerca de las oficinas del Presidente del Banco Central?
Claro que sí, yo tengo buenas relaciones no sólo con la gerencia del Banco, sino con los técnicos también. Y tengo libre acceso a los técnicos, que es lo más importante.
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