Freddy Torres Montes
Con sumo interés leí el artículo del presidente del Banco Central de Nicaragua, Dr. Noel Ramírez Sánchez, en LA PRENSA del 8 de agosto del corriente año, en la página de Opinión, titulado “La política y la estabilidad monetaria”, en el cual refleja su punto de vista alrededor de este tema.
Creo firmemente que la estabilidad monetaria es muy importante, a como es importante que no regresen las devaluaciones que el Dr. Ramírez menciona de los años 80.
Pero es que a veces me parece que lo que se hace en este sentido no está concebido para el futuro si no más bien fríamente calculado hasta el 4 de noviembre, y que después de esta fecha en que el gobierno será otro, ya sea que don Enrique Bolaños o Daniel Ortega ganen las elecciones, recibirían un país con un sector productivo seriamente dañado y que no ayudaría de ninguna manera a mantener esa estabilidad monetaria tan publicitada por el Dr. Ramírez, ya que este sector no fue atendido en tiempo y forma y nunca gozó de una estrategia formal de apoyo y desarrollo durante su gestión en los asuntos económicos del país.
El Dr. Ramírez dice que su obligación es velar porque los cuatro millones de nicaragüenses gocen de estabilidad monetaria y que no vuelvan a padecer por las hiperinflaciones y devaluaciones del pasado lo cual comparto, pero hay algo que no puedo compartir con él de ninguna manera y es que en aras de “su estabilidad monetaria” nos olvidemos del sufrimiento humano y dejemos abandonados a su suerte a miles de obreros agrícolas que han trabajado y vivido en el sector cafetalero durante todas sus vidas, creo que se hace imperativo negociar concesiones con los organismos Financieros Internacionales y buscar un equilibrio salvando a nuestra gente y no permitir jamás que muera un niño o un trabajador más de hambre en Nicaragua, creo que nuestros campesinos y trabajadores bien valen la pena.
Piénselo Dr. Ramírez, piénselo…
Productor cafetalero