Gabriela Roa Romero [email protected]
Escuchar historias de mujeres víctimas de abusos, maltratos físicos y psicológico, forma parte de la rutina diaria de las mujeres que trabajan en los diferentes distritos de la Policía.
Martha Jirón, instructora policial responsable del equipo de violencia intrafamiliar en el Distrito Seis, explicó que a diario reciben un promedio de seis a diez casos.
En el 95 por ciento de casos las mujeres son las protagonistas y en menor medida las menores de edad, pero es difícil que las cifras reflejen la verdadera magnitud del problema, porque son pocas las que se atreven a romper el silencio.
“Recibimos casos de menores que son maltratados en el colegio por mayores, o de niñas abusadas por los padrastros, pero muchas veces tienden a quedarse calladas por cuestiones de cultura”, explicó.
En la mayoría, la casa de habitación y el centro de trabajo son el escenario de los maltratos y abusos por personas cercanas a la familia, según Jirón.
“Nosotros recibimos a menudo casos de violencia doméstica tipificados como lesiones, amenazas, lesiones sicológicas y acosos sexual”, agregó.
Subrayó que cuando les indican a los afectados que primero deben poner una denuncia formal en la Policía, después tienen que ir al Instituto de Medicina Legal, informarle a la Procuraduría Penal, regresar a la Policía y asistir también al Juzgado, a veces desisten de llevar el caso hasta su fase final.
“Justifican que no tienen suficiente tiempo o dinero para seguir esta serie de vueltas”, comentó.
En Managua existen tres Comisarías de la Mujer, ubicadas en Ciudad Sandino, Tipitapa y la Colonia Centroamérica, pero en los demás distritos de la Policía existen “equipos de trabajo” en función de las comisarías.
Se encargan de investigar los delitos vinculados con la Ley 230, que trata sobre los problemas intrafamiliares, el Código de la Niñez y la Adolescencia y la Ley 150 de los abusos sexuales.
Opinó que en los distritos tres, cuatro y seis de la Policía están registrando un aumento en el número de casos relacionados con maltrato y abusos, debido al incremento de la población de estas zonas.
EL ABUSO EN CIFRAS
Alrededor de 6,757 adolescentes y niños (4,134 femeninos, 2,623 masculinos) resultaron víctimas de delitos, lo que indica un incremento de 4.5 por ciento, según el anuario estadístico de la Policía Nacional del año 2000.
El 53 por ciento de la población nicaragüense son niños y adolescentes.
Las tipologías que registraron más víctimas adolescentes y niños fueron: lesiones, violaciones, hurtos y robos en sus distintitas modalidades.
A nivel nacional se reportó un total de 3,578 delitos sexuales el año pasado, pero en 1999 esta cifra fue de 3,905.
Las violaciones (1,182), estupros (684), raptos (529), tentativas de violaciones (496), abusos deshonestos (327) y acoso sexual (209), fueron los principales delitos sexuales que se cometieron el año pasado.
La mayoría de delitos sexuales se cometieron en los departamentos de Managua, Matagalpa, Jinotega y León.