- Autoridades van a ver qué pueden hacer
Tania Jiménez PenhaCORRESPONSAL/SAN JUAN DEL [email protected]
Un poblador de San Juan del Norte, Departamento de Río San Juan, pide que la Policía Nacional de esta localidad, ubicada en la esquina sureste de Nicaragua, aclare por qué hace dos años le decomisaron tres escopetas, si a su juicio, basado en los reglamentos correspondientes, no debería haber sido así, porque él tiene comprobantes de haberlas comprado en una armería, y tenía la portación en regla.
“Las armas son una 16 y dos 12, y me las ocuparon con el cuento que iban a ver el número de portación. Cada arma me costó siete mil córdobas y tengo los papeles en orden, incluso en la armería donde las compré en Managua”, expresó el afectado, que es el dueño del hotel Paraíso Virgen, Melvin Alvarado.
“Cuando les reclamé, la explicación que me dieron, es que el jefe de Seguridad Pública de ese entonces, que era un capitán del Ejército, no era policía sino un ladrón. Ahora ¿cómo voy a reconocer dentro de la Policía, quién es el honrado y quién no?, me decomisaron todas las armas y estoy sobre los dos años en espera de respuesta”, afirmó Alvarado.
UN POLICÍA QUE ERA JUEZ Y PARTE
Según el actual jefe de Seguridad Pública, teniente Luis González, esa fue una decisión que se tomó desde la jefatura, que determinó que se incautaran 10 armas que no reunían los requisitos de ley, y “habría que revisar ese caso particular con la nueva jefatura”.
Agregó que “las personas hicieron todos sus trámites legales de acuerdo a lo que la institución manda, pero no fue legal desde el punto de la ética, porque el anterior jefe de Seguridad Pública, siendo abogado y policía, no podía dar el permiso de portación y hacer las cartas de venta”.