- Policía pretende no dejar ninguna al acceso de menores de edad
Juan Ignacio Rosales [email protected]
Mediante un operativo relámpago, la Policía de Tipitapa decomisó unas 30 máquinas tragamonedas, alegando que estaban ubicadas cerca de colegios o en pulperías donde llegaban a jugar menores de edad.
El capitán Juan Valle Valle, jefe de Seguridad Pública del Distrito 8, explicó que a todos los locales de donde se llevaron las máquinas tragamonedas les habían notificado que si no las sacaban de circulación ellos, la Policía de Tipitapa lo haría.
SILENCIO ORIENTAL
Tras el operativo, tres asiáticos —supuestos dueños de las máquinas— se presentaron a la Policía de Tipitapa, pero al ser abordados por LA PRENSA no quisieron dar sus impresiones respecto al decomiso de los artefactos.
Pese a que reclamaron sus máquinas y el dinero que contenían, éstas no les fueron entregadas, por lo que dijeron a la secretaria del subcomisionado Fernando Aburto, jefe de la Policía de Tipitapa, que les habían tendido una “trampa”, porque informaron a los medios de comunicación de su llegada y del operativo.
CLIENTELA INFANTIL
El capitán Valle Valle añadió que la mayoría de los que juegan en estas máquinas son niños y adolescentes, que gastan el dinero que les dan sus padres en un juego donde las ganancias son pocas.
“No es posible que los niños del municipio, a tan temprana edad, empiecen a enviciarse con este tipo de juegos de azar. Es necesario retirarlos de circulación porque muchos ni a clases van por jugar o estar viendo jugar en estas máquinas”, agregó.
Valle Valle recalcó que los menores ya no se comen los pocos córdobas que les pueden dar sus padres para que se alimenten en el colegio.
LOS ESPERABAN
Antes de realizar el operativo, la Policía pidió a los dueños de los locales donde operaban las máquinas tragamonedas que dijeran a los propietarios de éstas que se las llevaran o ellos lo harían.
Herma Ortiz Urbina, dueña de una pulpería en Barrio Nuevo (San Benito), donde estaba ubicada una de las máquinas decomisadas, sostuvo que le informó al dueño lo que la Policía le advirtió, pero que éste le respondió que la tuviera en su casa y no se la llevó.