- Ministro Guerra insta a todos los funcionarios a “hablar un mismo lenguaje”
William Briones Loáisiga [email protected]
El ministro de Defensa, José Adán Guerra, demandó de todos los funcionarios nicaragüenses mantener una política cohesionada frente a las diferencias con Costa Rica y las pretensiones territoriales de Honduras y Colombia.
“La respuesta de Nicaragua como Estado obliga a todos sus funcionarios a hablar y declarar bajo líneas similares. Nuestro discurso debe ser coherente, cualquier expresión fuera de esta coherencia es una clara señal de debilidad ante nuestros vecinos, y, al final, termina exacerbando las históricas pretensiones expansionistas de cualquiera de éstos, que desde la Colonia han estado rondando, para ver qué pedazo de nuestro territorio nos quitan”, recordó Guerra durante el seminario “Defensa de la Soberanía Nacional”, dirigido a periodistas.
Ante preguntas de los comunicadores sobre aparentes diferencias de criterios entre la Cancillería y Defensa sobre temas relacionados con los conflictos limítrofes, Guerra aseguró que existe cohesión entre estas dos instituciones y el Ejército de Nicaragua.
“Esto nos permitirá superar un mal que ha aquejado a nuestros pueblos desde la Colonia, la fragmentación de las fuerzas vivas de la nación frente a problemas de interés nacional a consecuencia de las visiones simplistas de la realidad y adopción de políticas cortoplacistas”, dijo Guerra.
LOS EFECTOS DEL PLAN COLOMBIA
Expresó que la agenda por la defensa y seguridad de Nicaragua debe considerarse, los conflictos territoriales con Honduras y Colombia, las diferencias con Costa Rica, el control de la insurgencia y el terrorismo, el apoyo a la lucha contra el tráfico ilegal de narcóticos, desarrollo social y económico, sostenibilidad de los sistemas de seguridad regional y prevención ante los desastres naturales.
“De particular importancia en esta agenda son los posibles efectos del Plan Colombia, que representa un enorme peligro para Centroamérica, ya que el narcotráfico buscará opciones como el posesionamiento de territorio para almacenar, procesar y comercializar drogas. La inexistencia de fuerzas armadas en Panamá y Costa Rica, representa un reto para Nicaragua, ya que se constituye en la primera organización militar con que se encontrarán el narcotráfico y la delincuencia organizada en su avance hacia el Norte”, observó.
En cuanto al muro que construye el gobierno de Costa Rica en la frontera con Nicaragua, destacó que “lo importante es el enorme simbolismo de rechazo que representa.
En el seminario participaron el coronel Ricardo Wheelock y el jurista Mauricio Herdocia.