Silvio Guillou Barberena, ex funcionario del Sistema Peninteciario.

Testigo relata masacre

Ex funcionario penal dice ser participante “indirecto” de los asesinatos a reos en cárcel sandinista. “Cumplía órdenes”, dice Continúan excavaciones en Zona Franca y llegan hasta fosa de concreto donde suponen hay 36 cadáveres Juan Rodríguez [email protected] “Todavía no han visto nada”, dice Silvio Guillou Barberena , de 37 años, que fue funcionario del Sistema […]

  • Ex funcionario penal dice ser participante “indirecto” de los asesinatos a reos en cárcel sandinista. “Cumplía órdenes”, dice
  • Continúan excavaciones en Zona Franca y llegan hasta fosa de concreto donde suponen hay 36 cadáveres

Juan Rodríguez [email protected]

“Todavía no han visto nada”, dice Silvio Guillou Barberena , de 37 años, que fue funcionario del Sistema Penitenciario Nacional (SPN) durante el régimen sandinista, y quien reveló a un organismo de Derechos Humanos el lugar dónde estaba ubicada una fosa común de presos políticos, en lo que es hoy la Corporación de Zona Franca de Managua.

Guillou aceptó que él participó indirectamente en la matanza de algunos reos. “Siempre he dicho que sí. Vamos a ser honestos. Ninguno de los funcionarios que estábamos ahí, actuamos por nuestra propia cuenta, éramos militares y fuimos mandados, aunque fuera en contra de nuestros propios principios”, justificó Guillou.

Con la información suministrada por Guillou, la Sociedad Internacional para los Derechos Humanos (SIDH), desenterró este martes los esqueletos de dos personas que, se supone, fueron prisioneros políticos de la cárcel que funcionó en la Zona Franca durante el régimen sandinista.

Ayer continuaron las excavaciones y llegaron hasta una fosa de concreto donde Guillou asegura que fueron enterrados 36 cuerpos más.

“Donde se encontró esas dos primeras osamentas hay otra fosa grandísima, donde están enterrados unos 36 cadáveres, éstos están tapados con una losa de concreto, y está intacta”, aseguró el ex militar.

“Para mí es doloroso recordar todo eso, me sentía culpable hasta hace más de dos meses de lo que ocurrió, y decidí poner la denuncia ante un organismo de Derechos Humanos. Mi denuncia no tiene ningún fin lucrativo ni partidario”, aseguró Guillou.

El ex funcionario del SPN dijo ser sincero consigo mismo. “Fui llavero de las celdas y fui militar, no lo voy a negar, tenía en ese entonces 17 años y cumplí órdenes siempre”, recordó.

“Me juré a mí mismo que algún día hablaría de todo lo que había visto en estas cárceles, lamentablemente estuve allí. En las galerías había delincuentes comunes, guardias de Somoza, y las primeras personas que eran acusadas de contrarrevolucionarios.

“Dentro de mí, había algo que no aceptaba eso, pero ¿qué podía hacer?, si saltaba o brincaba, me metían a la celda”, dice.

“Los sandinistas ahora defienden el Código de la Niñez y la Adolescencia. Los niños que cometen delitos no pueden meterlos presos, pero que recuerden Tomás Borge, Lenín Cerna y toda la Dirección del FSLN, que desde la celda número 2 hasta la 7, había una manada de muchachitos de entre 14 a 17 años, con condenas; muchos fueron violados por reos peligrosos, allí había cosas horribles”, apunta.

Dijo que los seis años que estuvo como “conduce” en la Zona Franca, siempre cumplió las órdenes que sus mandos superiores le indicaban.

Me ordenaban que levantara a los internos a las tres de la mañana para el baño, y el toque de queda a las 10 de la mañana.

“Ellos me decían: ‘Sacá a fulano, y a zutano, y llévalos a tal lugar’. En las cárceles sandinistas no se permitía ningún tipo de libertad, ningún tipo de expresión, porque el que pronunciaba algo en contra de la revolución, o del sistema penitenciario, sencillamente se llevaba a las celdas subterráneas, donde están ahora las osamentas, y se castigaba por 180 días”, narró el denunciante.

Estas personas sólo tenían un tiempo de comida. Diez fueron en total de las celdas de castigo.

Continúa narrando: “Hasta los ocho o los diez días se podían bañar. ¡Se sentía un hedor! Sus necesidades las hacían en bolsas plásticas y allí las tenían, hasta que nosotros ya no aguantábamos el tufo y los obligábamos a que la sacaran”, subrayó el funcionario del SPN en tiempo del sandinismo.

Dijo que hubo ocasiones que en las celdas de aislamiento metieron hasta tres prisioneros, a pesar de que éstas estaban adaptadas para que con costo alcanzara sólo una persona.

Reveló que hay actuales funcionarios del SPN que conocen de todas las barbaridades que se cometieron entre los años de 1979 y 1983. “Ellos no me pueden desmentir, porque lo supieron”, precisó.

Recordó que las visitas de los familiares a los internos en la época sandinista, primeramente eran cada 120 días, después la bajaron a 90 días y después las dejaron en 45 días.

PROTECCIÓN PRIVADA

Silvio Guillou Barberena asegura que durante seis años fue “conduce” o “llavero” del Sistema Penitenciario. Era quien se encargaba de sacar a los reos para llevarlos a los ratos de sol, a las visitas conyugales, al baño, a las celdas de castigo, etc.

Reinaldo Aguado, de la Sociedad Internacional Para los Derechos Humanos, SIDH, informó a LA PRENSA que Guillou no ha aceptado protección policial porque teme que no “actúen profesionalmente por lo delicado de las denuncias, pero que ese organismo le está dando protección”.

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