Edgard Tijerino M. [email protected]
Mientras Greg Maddux establecía una marca de control para la Liga Nacional, y Barry Bonds continuaba su ritmo jonronero amenaza-récords obligando a Mark McGwire a revisar los box scores de los Gigantes antes de acostarse, el casi siempre silencioso Luis González de los Diamondbacks de Arizona, todavía un aspirante a la Triple Corona en el viejo circuito, aparecía en pantalla como un retador a la marca de 457 bases alcanzadas fijada por Babe Ruth en 1921, y atacada al año siguiente por Rogers Hornsby con una peligrosa aproximación de 450.
González, atravesando por una temporada de ribetes espectaculares, es líder empujador, segundo en jonrones y tercero en bateo, con casi siete semanas de ajetreo por delante… Pero la cifra más atractiva en su comportamiento, son las 310 bases alcanzadas en 111 juegos… Algo como para ponerle sello a la posibilidad de ingresar al grupo de bateadores que han registrado 400 o más.
En 1978, Jim Rice provocó una gran impresión alcanzando 406 bases, y eso le permitió derrotar al zurdo Ron Guidry, con balance de 25-3 y una deslumbrante efectividad, en la lucha por el Más Valioso de la Liga Americana. Y eso que Guidry cerró la temporada ganándole el juego extra a Boston.
De acuerdo con los expertos en proyecciones, González podría terminar con 140 empujadas, más de 60 jonrones y un grueso promedio de bateo terciando entre Moisés Alou y Lance Berkman.
Eso permitiría considerarlo el favorito para ser el Más Valioso, sobre todo, si se acerca a esa marca de Ruth que ha sobrevivido por casi 80 años.
Por su parte, Maddux, ese astro de la colina ganador de cuatro Cy Young, uno con los Cachorros y tres con Atlanta, saltó encima de Christy Mathewson y Randy Jones, quienes compartían el récord de más innings consecutivos sin ceder pasaporte, con 68.
En un partido en el cual le batearon 11 hits en sólo 6 entradas, pero que los Bravos ganaron 6-5, Maddux alargó a 70 entradas y un tercio su formidable racha, preparándose ahora para arremeter contra Bill Fischer, que con 84 innings y un tercio, es el dueño de la mejor cifra global en lo referente a un alarde de control.
Uno piensa que Maddux está siendo bateado por no buscar tanto las esquinas esforzándose por mantenerse adelante en el conteo… Obviamente, eso lo hace vulnerable, y su efectividad se deterioró hasta 2.68 después de permitir 4 carreras limpias en 6 episodios.
En tanto Bonds, con su jonrón 48 en el juego 113 de los Gigantes, se mantiene delante de McGwire, quien en ese mismo trayecto, llevaba 45 cuadrangulares, rumbo a los asombrosos 70 en aquel 1998.
¿Será capaz Bonds de seguir proyectándose violentamente?… Esa es una gigantesca intriga.