- Usan pandilleros para atemorizar a comunidad religiosa
Juan Rodríguez [email protected]
Decenas de católicos del asentamiento Lomas de Guadalupe, localizado al este de Villa Libertad, en Managua, denunciaron a LA PRENSA que personas contrarias a la fe católica, destruyeron el viernes pasado un galerón que usaban como templo.
Presuntamente, estas mismas personas han amenazado de muerte a quienes llegan a la propiedad a encargarse de los quehaceres religiosos. Los quejosos creen que sus agresores pretenden obligarlos a que abandonen el lugar.
César Augusto Castillo, vecino de Lomas de Guadalupe, dijo que el problema inició cuando el señor Manuel Espinoza –que afirma ser dueño de los lotes en litigio–, vendió dos de los seis terrenos que reclama la Iglesia.
Espinozsa no pudo ser localizado, porque vive fuera del barrio, según sus vecinos. Sin embargo, doña Luisa Aráuz, que ocupa uno de los lotes reclamados por la Iglesia Católica, dijo que: “Mi suegro, José Siles, le compró este terreno a don Manuel Espinoza, pero él no se encuentra en estos momentos”.
DESTINO SOCIAL
Los terrenos en litigio serán usados para construir un templo y una escuela, aseguraron los denunciantes.
Castillo explicó que a raíz de que el señor Manuel Espinoza vendiera varios de los lotes, la comunidad católica interpuso una demanda de Amparo de Posesión de los lotes, en el Juzgado Tercero Local Civil de Managua, y que la judicial amparó a los representantes católicos del barrio, que aseguran ser los legítimos dueños de la propiedad.
“Sin embargo, la Juez no ha ejecutado el desalojo de las personas que están asentadas en los terrenos de manera irregular. A pesar de que ya emitió un juicio donde se demostró que los terrenos fueron donados a la Iglesia y declarados de utilidad pública, el desalojo no se ha hecho”, manifestó Castillo.
SISTEMÁTICAMENTE
Varios vecinos aseguraron que algunos pandilleros con la venia de otras personas del sector, han amenazado a un grupo de mujeres, principalmente, que desde hace años, vienen colaborando con la Iglesia para concretar los proyectos.
Los feligreses católicos de Lomas de Guadalupe denunciaron también que se sienten amenazados por estas personas que han tratado de agredirlos físicamente cuando han reclamado su derecho a libertad de culto.
Luisa Aráuz, de 50 años, a quien la comunidad designó para cuidar la galera que hace las veces de templo, denunció que todas las noches es agredida verbalmente con palabras soeces.
“Mi casa y el galerón de la iglesia que fue construido en otro sitio de los terrenos, son agredidos a pedradas, poniendo en peligro las vidas de sus moradores y la mía”, dijo la mujer.
Los domingos, cuando el sacerdote Marlon Pupiro (párroco de Sabana Grande) llega a celebrar misa al sector, los vagos apedrean el techo del galerón para atemorizarlos, sin respetar al sacerdote que no llega hacerle daño a nadie, denunciaron los quejosos.