- Director de un centro comunitario en Diriamba acusado de abusos que, según él son falsos
Clarissa Altamirano yLeopoldo López [email protected]
Ex miembros, trabajadores y otras personas que participaron en el proyecto del Centro Comunitario “Oscar Arnulfo Romero”, de Nandaime, denunciaron presuntos abusos por parte de la dirección en contra de personas humildes y demandan justicia.
En una carta respaldada por doscientas firmas y enviada a LA PRENSA, afirman que la dirección mantiene un sistema de dictadura, abuso moral y manipulación sobre las personas que participan en los proyectos, a quienes presuntamente utilizan para gestionar ayuda en Canadá.
AMENAZAN CON QUITARLES CASAS
En la denuncia, señalan al religioso canadiense Jacques Giroux, conocido como Santiago, a quien acusan de permitir estos abusos contra los nacionales y tolerar todo tipo de malacrianzas a Jessenia Morales, quien los humilla y despide del Centro Comunitario “Oscar Arnulfo Romero”, como ladrones.
Los documentos contienen detalles dirigidos a la Comisión de Derechos Humanos, donde señalan a Jacques Giroux, que amenaza con lanzar a las calles a dos familias pobres que fueron favorecidas con viviendas del fondo canadiense.
Una de las supuestas afectadas es Marlene Vado, madre de diez hijos menores de edad, quien asegura que el religioso Giroux, amenazó con quitarle la casa, construida con ayuda canadiense después del huracán Juana.
La mujer fue citada al Juzgado Local de Nandaime, y dijo que no denuncia el hecho, por temor a que los canadienses cancelen los proyectos.
LE RETIENEN CHEQUE
Aleyda Sequeira se quejó de que el padre le retuvo un cheque por 2 mil 800 dólares canadienses, que le envió el señor Michael Maillard, desde Québec, Canadá.
“El director del centro lo mantuvo (el cheque) por varios meses y al parecer a cambio de eso me dio trabajo en la panadería y luego en el telar, pero terminé en el desempleo porque me señalaron de estar robándoles cuando yo les mostré copia del cheque y carta donde me preguntaban si había recibido el dinero para construir mi casa. El dinero me lo entregó pero amenazó con acusarme si decía algo a las autoridades”, aseveró Sequeira.
Giroux refutó las declaraciones de la señora, afirmando que ellos no le están quitando la casa, pero necesitan que ella asuma su responsabilidad de pagar los siete dólares mensuales para continuar construyendo viviendas para la gente pobre de Nandaime.
JACQUE GIROUX NIEGA ACUSACIONES
El religioso de la orden de los misioneros del Corazón de Jesús, negó las acusaciones que se le imputan. Indicó que todo es falso y que las denuncias fueron realizadas por cuatro empleados que salieron resentidos del Centro Comunitario, presuntamente por haber robado.
Aclaró que a los trabajadores de la cooperativa se les paga de acuerdo a las ventas de cerámica y hamacas que se realizan en Canadá, y no es una venta permanente, sino solamente en verano.
“Yo trabajo más en la formación de 30 jóvenes, ‘Caminantes del Amor’, y con ellos estoy formando una cooperativa para lo cual estamos trabajando en el traslado de la documentación”, sostuvo.