- Nada de manipulación política, primero está la seguridad
Celso Martínez OrozcoCORRESPONSAL/MATAGALPA [email protected]
Un 80 por ciento de los obreros agrícolas que se encuentran en los plantones del hambre sobre la vía Matagalpa-La Dalia, han expresado que prefieren permanecer en el refugio, ubicado en la parte sur del Parque de Los Monos, y no ser trasladados a Managua, porque exponen a sus hijos al peligro.
Ercilia Martínez Castro, quien asegura ser del sector de Quebrada Honda, Matagalpa, dijo recelosa que no conoce Managua y que no iría a la capital por temor a que le pueda suceder algo a sus hijos.
En términos similares, se expresaron la señora Virginia del Socorro Álvarez Martínez, procedente de Yasica Sur, jurisdicción de San Ramón, y Eugenio Castro Ruiz, del sector de Rancho Grande y habitante del barrio “Lomas del Calvario”.
Hasta ayer, la marcha hacia la capital que se viene anunciando desde la semana pasada, no estaba definida y algunos de los dirigentes consultados aseguraron que mientras un doctor de apellido Blandón no les comunicara nada, ellos permanecerán en sus lugares, a la espera de la ayuda que les brinden las personas que transitan por esos puntos.
NO TIENEN DÓNDE REFUGIARSE
Pese a que el invierno casi ya entró las familias refugiadas procedentes de las fincas cafetaleras y del Barrio El Tambor, permanecen bajo la lluvia, cubriéndose con capotes hechizos de plástico transparente, mientras que otros “capean” la lluvia con sombrillas o plástico negro.
Hasta este lunes, según censo que maneja la señora Socorro de Sáenz, en la parte sur del Parque de Los Monos se encontraban 61 familias procedentes de fincas cafetaleras y que no tienen dónde refugiarse.
Pero estas mismas familias son acosadas por unas 600 personas procedentes de la periferia de la ciudad, específicamente del Barrio El Tambor, los que tratan de arrebatar cualquier tipo de ayuda que les llegue.
UNOS AGARRAN, OTROS NO
“A nosotros nadie nos ha dado nada. También tenemos hambre, nuestros hijos no han comido del todo y como ellos, no tenemos trabajo”, expresó el líder del grupo, Eugenio Castro Ruiz.
En horas del mediodía de ayer, estudiantes del Colegio Bautista Cristiano, del Organismo Oret, y del Reparto Schick, de Managua, tuvieron que cerrar las puertas del improvisado refugio, para poder entregarle una pequeña donación consistente en ropa, comida y artículos de higiene personal, y evitar que los de la ciudad se las quitaran.
Entre los precaristas que aseguran haberse apoderado de las faldas del Cerro El Calvario, se pueden apreciar jóvenes que dicen no tener trabajo, no obstante era evidente su estado de ebriedad, y pretendían arrebatar las donaciones destinadas a los obreros agrícolas.