Dr. Jaime A. Pastora R.
Nos preparamos a observar el fin de un gobierno y seremos testigos de otra piñata, la de los de cuello y corbata. Aunque esta piñata se ha venido dando a lo largo de estos cinco años, estamos próximos a presenciar los últimos pero más grandes zarpazos de quienes pretenden seguir gobernando la república de la hambruna.
Se acerca el fin del gobierno de los megasalarios, con funcionarios leales al “presidente”, devengando salarios de hasta 23 mil lapas mensuales, con dietas de engorde y funcionarios magos, que teniendo un empleo de tiempo completo (?) asisten a varias juntas directivas, que no son más que pretextos para embolsarse jugosas dietas, mientras en varios municipios la hambruna ya ha cobrado sus primeras víctimas.
Ya están contados los días del gobierno que prometió hacer de Nicaragua el granero de Centroamérica y que se ha jactado de ser respetuoso con las leyes. Desde 1979 el gobierno revolucionario promulgó una ley que prohíbe dietas a funcionarios públicos, ley que continúa vigente, pues no han tenido la inteligencia de derogarla, pero sí la astucia de incumplirla e irrespetarla.
Las famosas dietas de “engorde” están sangrando a la República de la hambruna, y ni los representantes de Cristo se escapan a la tentación de las dietas de engorde. Me imagino que estos curas reciben las dietas de engorde y las entregan completas a la Iglesia.
Hay que darle gracias a Dios que ya se acerca el final de este gobierno, con funcionarios prófugos de la justicia y al mismo tiempo son candidatos a diputados. Gobierno con funcionarios rebeldes, que no respetan las leyes ni acatan las órdenes o resoluciones del ente fiscalizador de los bienes del pueblo, argumentando que son gotas de agua las que se nos llevan, pero de gota en gota se nos está escaseando el agua y hasta el invierno se ha ido.
Oremos para que estos últimos días pasen volando y tengamos pronto un nuevo amanecer.