- El presidente de Junta Liquidadora del Interbank, Rodolfo Delgado, llegó a
una conclusión sorprendente: 85 millones de dólares fueron entregados en préstamos a personas inexistentes. “No localizamos ni al deudor ni la finca –la garantía hipotecaria– ni la prenda”, dice perplejo, y asegura que será muy difícil que el Estado pueda recuperar esos recursos en el corto plazo. “Por el momento eso es pérdida para el Estado, los contribuyentes, nosotros”
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
A un año de su quiebra, el Interbank continúa siendo una “Caja de Pandora”. El último descubrimiento de la Junta Liquidadora de la institución bancaria, arroja que además de los 100 millones de dólares que se otorgaron en créditos irregulares a los hermanos Centeno Roque, ahora aparecen 400 préstamos por 85 millones de dólares otorgados a “personas inexistentes” que pusieron prendas y garantías bancarias igualmente inexistentes.
Rodolfo Delgado, Presidente de la Junta Liquidadora del Interbank, confió a LA PRENSA que no encuentran en todo el país a 400 deudores que fueron beneficiados con 85 millones de dólares en créditos, y según él no hay “posibilidades de recuperar ese dinero en el corto ni en el mediano plazos”.
“No localizamos ni al deudor ni la finca –la garantía hipotecaria– ni la prenda. Eso suma alrededor de unos 85 millones de dólares. Obviamente, que esto es una gran estafa al Interbank”, dijo Delgado. Y agregó que “o se andan escondiendo o no existen, son fantasmas”.
¿Cómo es posible que ocurriera algo así en una institución como el Interbank?, le consultamos a Delgado, y su respuesta fue: “Es que aquí en Nicaragua suceden cosas increíbles”.
“Los créditos fueron concedidos violando las normas de la Superintendencia de Bancos y violando el sano criterio bancario y el sentido común que debe tener un banquero para cuidar los recursos del público. Se violentó todo, se violaron las leyes, si no el Interbank estuviera vivo”.
“Metimos alrededor de 12 personas especialistas en créditos a buscar a estos señores. Se les buscó por toda Nicaragua, por la dirección que dieron. Se preguntó por ellos en las alcaldías, en el Consejo Supremo Electoral. Se chequeó en la computadora del Consejo uno por uno, y aparecían homónimos, pero ninguno de ellos era el deudor, ya no sabemos dónde más buscarlos. Esto, definitivamente, es una gran estafa que se operó con pinzas”, agregó el Presidente de la Junta Liquidadora del Interbank.
Delgado dijo a este diario que están preparando la documentación de 400 expedientes con los datos de los “deudores fantasmas” para remitir el caso a la Superintendencia de Bancos, y para que ésta proceda por la vía judicial a través de la Procuraduría de Justicia para descubrir qué pasó con esos 85 millones de dólares que salieron de las arcas del Interbank.
Aunque los créditos están soportados con nombres y apellidos de las supuestas personas que los recibieron, así como con sus direcciones en los departamentos de Matagalpa, Jinotega, Nueva Segovia, Estelí y Madriz, el nombre de la finca que fue hipotecada y las debidas garantías bancarias y prendas agrarias, nadie conoce a esas personas en los lugares donde dijeron tener residencia, y tampoco existen las fincas que pusieron en garantía por los préstamos.
Los créditos fueron aprobados por el gerente general del Interbank, José Félix Padilla; el gerente de Operaciones, Francisco Somarriba; y el gerente Financiero y de Crédito, Manuel Cabrales; todos procesados por los delitos de estafa y defraudación en el caso de la quiebra del Interbank relacionada con préstamos irregulares al grupo de los hermanos Centeno Roque.
LA PRENSA intentó hablar con cada una de estas personas, y en cada caso se nos dijo en sus casas que no se encontraban. En casa de Padilla dejamos nuestros números telefónicos y un recado explicando lo que nos interesaba consultarle, pero hasta ayer no se nos había devuelto la llamada. En el caso específico de Somarriba, la persona que contestó el teléfono de su casa dijo que éste no quería hablar del caso, y de Cabrales dijeron que estaba fuera de Managua.
“Después de una exhaustiva investigación de campo, hemos descubierto que existen 400 préstamos otorgados por la administración existente antes de la intervención ordenada por la Superintendencia de Bancos en el Interbank, cuyos deudores son inexistentes o no han sido localizados, igualmente las fincas otorgadas en garantía para respaldar dichos créditos no pudieron ser ubicadas en el terreno, y las garantías prendarias, sobre todo café, tampoco pudieron ser encontradas en los beneficios”, insistió Delgado a LA PRENSA.
Dijo que el promedio de los créditos variaba entre los 150 mil ó 200 mil dólares por persona hasta llegar a la millonaria suma de 85 millones de dólares, que por el momento están siendo arrojados a pérdidas del extinto Interbank.
¿QUIÉN RESPONDE?
En el departamento de Matagalpa se les concedió préstamos de entre 150 mil y 200 mil dólares a 225 personas inexistentes en lugares como San Ramón, Aranjuez, la ciudad de Matagalpa, La Mora, Wasaca, Bul Bul, Carateras, Isla de Peñas Blancas, Yaosca, Matiguás, Muy Muy, La Tronca, El Tuma-La Dalia, Rancho Grande y Rancho Waslala.
Mientras en Jinotega fueron “beneficiadas” 66 personas inexistentes, y en Nueva Segovia recibieron créditos 13 “fantasmas”, entre otros.
Delgado precisó que la Junta Liquidadora del Interbank tomará todas las medidas legales que sean necesarias y pertinentes para recuperar tales adeudos, “pero creo que esos serán 86 millones de dólares que se arrojarán a pérdidas”.
“Se tendrá que proceder contra alguien, por ejemplo Bernabé Aragón Madriz, que supuestamente vive en La Cascada, comarca Aranjuez de Matagalpa, no existe y está registrado con un crédito de 200 mil dólares en el Interbank. Sí existe la persona que hizo la solicitud de crédito, alguien firmó la escritura de constitución de crédito, y alguien otorgó el desembolso, alguien autorizó el otorgamiento del crédito, alguien llegó a retirar ese dinero, tuvo que haber un perito valuador que valuó la finca, hizo el avalúo, porque yo no puedo conceder un crédito si no hago un avalúo, lo dicen las normas bancarias y el sentido común del banquero. Todas éstas son incógnitas que tendrán que despejar las autoridades judiciales”, expresó Delgado.
NOTICIA RELACIONADA: