- Alto prelado católico sostiene que hay hambre, y que hay que tener buena voluntad “y ayudar en lo que se pueda”
- “No hay duda de que se manipula políticamente ahora que estamos en elecciones, pero que hay hambre y que hay dificultades… no podemos negarlo”
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
El cardenal Miguel Obando y Bravo afirmó que en Nicaragua hay hambre entre los pobres, contrario a las declaraciones del presidente Arnoldo Alemán, del pasado primero de agosto, en las que éste dijo que “no ve hambre en el país”.
“Yo creo que hay hambre, hay dificultades, la sequía y el problema del café, y hay que –en este momento– ponerse de buena voluntad y ayudar en lo que se pueda”, expresó Obando.
Dijo que el gobierno debe ser quien decida si es o no necesario pedir ayuda internacional para enfrentar las necesidades de quienes están padeciendo hambre en el Norte y Occidente del país.
Respecto a las declaraciones del Presidente dijo: “Bueno, yo le voy a decir que creo que hay hambre y eso no podemos negarlo, pero claro que no hay duda de que se manipula políticamente ahora que estamos en elecciones, pero que hay hambre y que hay dificultades, que no hay trabajo por el problema de la sequía y del café no podemos negarlo”, precisó Obando.
En su homilía dominical, el Cardenal también se refirió a la sequía que está afectando al Norte, Occidente y parte de la Costa Atlántica, y recordó que producto de la avaricia del hombre, al destruir la naturaleza, es que se están produciendo estas sequías.
“La naturaleza se venga, cuando el hombre que debe cuidar las cosas que el Señor le ha dado no las cuida. No hemos cuidado, y hoy tenemos la sequía. Pidámosle al Señor que nos mande la lluvia para que tengamos los elotes, los frijolitos, el maíz, que es para nosotros necesario e indispensable, y pidámosle al Señor que nos ayude a tener un corazón generoso para ayudar a esta gente que tal vez tiene hambre”, expresó Obando.
LAS CIFRAS DEL HAMBRE
Una evaluación sobre la hambruna causada por la sequía, realizada por el Ministerio de Agricultura y Forestal en conjunto con el Programa Mundial de Alimentos, revela que unas 34 mil familias están afectadas directamente; de éstas unas 22,000 perdieron el 50 por ciento de sus cosechas de primera.
Del total de personas que perdieron la mitad o más de sus cosechas, necesitan ayuda alimentaria unas 13,000 familias del Norte, Centro y Occidente del país.
El PMA ayudará con un programa de alimentos por trabajo a unas ocho mil familias. Asimismo, envió alimentos a 1,536 familias de 24 comunidades del municipio de Prinzapolka, Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), “para reducir la situación de crisis en que se encuentran tras ser destruidos sus cultivos por las inundaciones ocasionadas por las lluvias caídas en la región durante el mes de julio”, reportó la sede en Managua.