ACAN-EFE
Tegucigalpa.- La tormenta “Barry” causó inusitadas lluvias en Centroamérica, pero los expertos dijeron ayer que continuará la sequía que ha dejado graves pérdidas en la agricultura y al menos 10 muertes en la región.
Inesperados aguaceros azotaron el sábado por la noche, tiempo local, el sur, centro y suroeste de Honduras, el sur de Guatemala, el oeste de Nicaragua y parte de El Salvador, informó el domingo a ACAN-EFE el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en Tegucigalpa.
Las lluvias se produjeron porque la tormenta tropical “Barry”, que avanza por el Golfo de México hacia Estados Unidos, succionó la zona intertropical de convergencia, que trae humedad del sur hacia Centroamérica, y esto se combinó con una onda tropical.
Pero “es algo temporal, la sequía va a continuar”, dijo Arturo Ayala, un funcionario del SMN, quien explicó que el fenómeno podría mantenerse de 24 a 36 horas más.
Al menos una persona desapareció en Tegucigalpa durante los aguaceros, dijo a ACAN-EFE un portavoz del Cuerpo de Bomberos.
Ayala añadió que persiste una gran masa de aire caliente situada desde junio pasado sobre el Atlántico y que es la principal causa de la sequía, pues distorsionó el período lluvioso iniciado en mayo. Por tanto, advirtió a los campesinos de que no se apresuren a sembrar para la segunda cosecha del año, que es la esperanza para resarcirse de las pérdidas por la sequía.
Al menos 1.4 millones de centroamericanos sufren escasez de alimentos porque la falta de lluvias echó a perder gran parte de los cultivos de granos del primer ciclo anual en Honduras, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA).