- Critican competencia que realizan pescadores de gran escala y la ausencia de opciones de crédito
- Cuando la pesca es buena logran acumular entre 300 y 500 córdobas por cada “viaje”, en los días más difíciles acumulan solamente 80 córdobas
María Antonia López M. [email protected]
Tal pareciera que se han acostumbrado a una vida llena de peligros. Prácticamente es el único oficio aprendido desde niños. Las circunstancias les obligan a mantenerse en el ejercicio constante de llegar hasta la playa en la madrugada, empujar el bote y tirarse a la mar “a la buena de Dios”.
Los pescadores de Masachapa, poblado costero ubicado a unos 60 kilómetros al oeste de Managua, sienten que han perdido oportunidades en los últimos tiempos. La presencia de embarcaciones de mayor tamaño, constituyen para ellos una competencia feroz, a la que no pueden hacer frente.
A la par de este riesgoso trabajo, otros pobladores aledaños a las playas de Pochomil (ubicada a la par de Masachapa) buscan en la medida de lo posible cómo realizar otras labores, aunque las perspectivas son por demás, aún más limitadas.
Rolando Castro, uno de los 15 buzos que hay en el sitio para la captura de langostas, manifestó que en la última temporada la pesca no está dando resultados óptimos. El invierno no es lo mejor.
“Con lo poco que sale estamos sobreviviendo, porque si no capturamos de día lo hacemos de noche, tenemos que esperar a que el agua esté limpia y la luna adecuada”, relató Castro.
Conscientes de lo duro del trabajo, afirmó que algunos buceadores han sufrido ataques de embolia, debido a la profundidad en la que se sumergen sin mayor protección.
Pese a ello es el único medio de subsistencia que tienen. La ganancia obtenida equivale al 50 por ciento de lo capturado. En tiempos buenos logran acumular entre 300 a 500 córdobas por cada pesca, en días difíciles acumulan solamente 80 córdobas. Este ingreso es irregular, como la cantidad de especies capturadas. La pesca artesanal de langosta equivale a un promedio de una semana por mes. Al menos cuatro horas permanecen en alta mar.
Castro descartó la posibilidad de adquirir sus propios equipos. “No tenemos cómo comprarlos, para eso necesitamos más de 35 mil córdobas y no hay financiamiento, la única forma de adquirir algo es con la Casa Cross, que da los botes y motores al crédito. No hay otro palo en qué horcarse”.
CRIRICAN A LOS «GRANDES»
Miguel Bermúdez, pescador de Masachapa, se quejó de la suerte que corren actualmente. Indicó que las embarcaciones grandes están llegando a unas cuantas millas de la costa y eso les acarrea perjuicios a más de 50 pescadores artesanales.
“Nosotros trabajamos con trasmallos y cuerdas para capturar las langostas. Cuando salimos a la mar en la noche, los dejamos puestos para recogerlos al día siguiente, pero cuando llegamos al sitio no los encontramos”, dijo Bermúdez.
Añadió que los barcos extranjeros que están pescando en las aguas aledañas a Pochomil y Masachapa, debido a la técnica que utilizan se llevan las redes de los pescadores artesanales, la mayoría de las cuales son destruidas y muy pocas veces retornadas a sus dueños.
“A nosotros cada trasmallo nos cuesta unos 2,800 córdobas, que perdemos cuando los destruyen. Además realizan pesca cada tres horas y cuando se encuentran con especies muy pequeñas las botan ya muertas. Estas aguas las tienen lavadas, lo que nosotros sacamos en un año, ellos lo hacen en una semana” aseguró Bermúdez.
La situación, según los pescadores, se agrava cada día más, de tal manera que a esas playas arribaban tortugas y desde que llegan las embarcaciones grandes se han reducido casi en su totalidad.
Procuramos la versión oficial sobre esta situación, pero no fue posible localizar a los funcionarios encargados.
ACUERDOS INTERNACIONALES
La pesquería en cuanto a regulaciones marítimas y de límites fronterizos ha debido ser regulada, por un lado para proteger las especies; por otro, evitar conflictos de orden internacional.
Algunos instrumentos internacionales que rigen la pesca son: la Convención del Mar, aprobada en 1982.
Acuerdo de Promover el Cumplimiento de las Medidas Internacionalmente Aprobadas sobre Conservación y Ordenación por parte de los Buques de Pesca en Alta Mar, aprobado de 1993.
Acuerdo para la Aplicación de las Disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, aprobada el 10 de diciembre de 1982 relativas a la Conservación y Ordenación de las Poblaciones de Peces Transzonales y Altamente Migratorios (Convenio de las Naciones Unidas sobre Poblaciones de Peces firmado en 1995).
Código de Conducta para la Pesca Responsable, para la conservación, ordenación y utilización de los recursos acuáticos vivos.
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