Adela López [email protected]
Al leer el artículo “Fiestas de Minguito inician sangrientas”, del pasado 2 de agosto, me doy cuenta que quien organizó este evento se olvidó que Nicaragua es un pueblo lleno de emociones, donde la gente vive llena de estrés y depresiones, por lo tanto estas fiestas para muchos son un desahogo, olvido de penas y sufrimientos a los que han sido sometidos, lo que les conlleva a usar lo que corre por la sangre de todo nica, el coraje, la demostración de la violencia y hasta la venganza. Bueno, como verán en Colombia las fuerzas policiales resguardaron la seguridad de la ciudadanía en las fiestas y hasta hoy se comenta de un triunfo y demostración de moral y cívica.
Les sugiero a los organizadores de estas fiestas que pongan un buen cuerpo de policía lo suficientemente entrenado para tratar con la población, detener la delincuencia y así las cosas cambiarán.