- Dicen que quiere despojarlos
Juan Ignacio Rosales [email protected]
Isolina Canda, sobrina de José Graciano Canda, acusa a su tío de estafa, alegando que la propiedad que éste hipotecó y perdió en manos del desaparecido Bancosur, le pertenece a ella.
La propiedad, según edicto publicado en LA PRENSA el pasado 26 de julio, la está subastando por 10,748.73 dólares el Bancentro, que la adquirió al desaparecer Bancosur.
La señora Canda explicó que de la propiedad de manzana y media de terreno, una manzana pertenecía a su tío Adolfo Canda, y media manzana a su padre Enrique Canda. “Una vez que murieron ellos, el dominio pasó a nosotros, que somos sus hijos herederos”, dijo.
En 1996, José Graciano Canda hipotecó por 60,000 córdobas el terreno al Bancosur, pero al no pagar ni los intereses ni la deuda, perdió el terreno.
HIPOTECA FUE LEGAL
LA PRENSA buscó en su casa en repetidas ocasiones al señor José Graciano Canda, mas no fue posible localizarlo, pero su hija Marina, que sirvió de fiadora en la hipoteca, aseguró que “no hay nada que objetar en cuanto a la legalidad” de la posesión de su padre.
“El banco no va a emitir jamás una hipoteca mientras no tenga una base legal. Todos los bancos tienen asesores legales que tienen que investigar y legitimar el origen de cualquier propiedad”, indicó.
Agregó que al banco no se le puede llegar a decir de boca que una propiedad pertenece a alguien, “hay que demostrárselo con documentos legales, investigan y no van a otorgar un préstamo mientras no se le presente una prenda libre de gravámenes”.
Marina advirtió que los actuales ocupantes del terreno que el banco tiene en venta pueden ir al Registro de la Propiedad de Masaya para que se convenzan de que no les pertenece.
LA DEJO PERDER
En la manzana y media de terreno en conflicto habitan 13 cabezas de familia, donde hay más de 30 niños, y habita Pablo Canda, hermano de José Graciano, Arnoldo y Enrique Canda.
Los Canda dijeron que su tío José Graciano hipotecó el terreno y dejó que le quedara al banco porque sabía que no le pertenecía, de ser así no lo habría puesto como una finca rústica.
Socorro Martínez viuda de Canda, esposa de Arnoldo, aseguró que el terreno vale más de 10 mil dólares, porque en él hay construidas dos casas grandes donde habita con sus hijos.