- Los latinoamericanos consideran
el desarrollo económico más
importante que las libertades políticas - Fenómeno es asociado al impacto de la crisis económica internacional
EFE
Santiago de Chile.- El apoyo a la democracia en América Latina registra una caída sin precedentes, asociado en gran parte al impacto de la crisis económica internacional, según un estudio de opinión difundido ayer en la capital chilena.
La muestra fue realizada por la corporación privada “Latinobarómetro”, que desde 1995 efectúa sondeos de opinión en 17 países de la región, y que este año incluyó 18,135 entrevistas, que representan a una población de 480 millones de habitantes.
El sondeo revela que el apoyo de los latinoamericanos a la democracia cayó doce puntos, del 60 por ciento en el 2000 a un 48 por ciento en 2001, mientras la satisfacción de los ciudadanos con la democracia bajó en el mismo porcentaje, de 37 a 25 por ciento.
Los datos, tomados entre abril y mayo pasados, muestran que menos de uno de cada dos latinoamericanos apoya la democracia y sólo uno de cada cuatro está satisfecho con ella.
IMPACTO DE CRISIS MUNDIAL
Los resultados muestran que los efectos de la crisis internacional en las economías regionales tienen un fuerte impacto en la evaluación que los ciudadanos hacen del sistema democrático, afirmó Marta Lagos, directora de “Latinobarómetro”.
El sondeo revela que los latinoamericanos tienen mayor confianza en la Iglesia Católica (72 por ciento), en la televisión (49 por ciento) y, en tercer lugar, en las Fuerzas Armadas (38 por ciento).
En contraste, sólo un 24 por ciento confía en el Parlamento; un 21 por ciento, en los partidos políticos; y un 17 por ciento, en las personas, es decir, en los propios conciudadanos.
LLAMADA DE ATENCIÓN A GOBERNANTES
“Tenemos en primer lugar una población que no valora los bienes políticos de la democracia, no les concede importancia y les son desconocidos”, señaló la directora de la empresa encuestadora para quien estos datos son “una llamada de atención” a los países de la región.
“Los latinoamericanos creen que la función de la democracia es producir bienes económicos. Mientras no se valoren los bienes políticos de la democracia, las democracias seguirán siendo inestables y con altos y bajos”, subrayó.
BAJA CONFIANZA INTERPERSONAL
A juicio de Lagos, el origen de estas debilidades obedece a la falta de confianza de los latinoamericanos en sí mismos y en los demás, lo que calificó como una “tara” (trauma) cultural, cuyo origen remontó a la jerarquización y al autoritarismo de la colonización española.
Agregó que “los pueblos reaccionan frente a lo que han vivido” al tiempo que descartó que la región pueda desembocar en una nueva ola de autoritarismo.
La directora de “Latinobarómetro” indicó que el problema es de consolidación de la democracia y de su profundización, y añadió que una mayor igualdad en la distribución del ingreso contribuiría a una mayor adhesión a la democracia.
EXPECTATIVAS CENTRADAS EN BIENESTAR ECONÓMICO
Según el sondeo, el 51 por ciento de los entrevistados opina que el desarrollo económico es más importante que la democracia y sólo el 25 por ciento valora más el sistema político.
En otro ámbito, el 44 por ciento de los consultados asocia espontáneamente a la democracia con libertad , mientras un 26 por ciento la asocia con elecciones regulares y limpias y un 19 por ciento, con una “economía que asegure un ingreso digno”.
“Todos estos datos nos están diciendo que la gente juzga la democracia de acuerdo al desempeño económico de los países”, señaló Marta Lagos, quien agregó que mientras ello siga ocurriendo la democracia va a “seguir siendo inestable” ya que dependerá del desempeño de los gobiernos de turno.
En contrapartida a la percepción en el ámbito económico, según el “Latinobarómetro 2001”, los habitantes de la región dan muy poca importancia a las instituciones, al sistema de partidos políticos, al respeto a las minorías y al gobierno de mayoría.